Cultura

Artistas: la difícil misión de sobrevivir en pandemia

Artistas: la difícil misión de sobrevivir en pandemia

ntre la gente golpeada por la crisis actual, figuran los artistas. Aunque no faltan quienes ofrecen apoyo, ¿de qué viven los artistas? En primer lugar, mancomunadamente sostienen que la capacidad creativa no está ligada a las urgencias del bolsillo. Una mirada retrospectiva los exhibe poderosos, como Miguel Ángel, Velázquez y muchos otros. Hasta el siglo XIX, cuando las vanguardias rompen con los criterios académicos, los artistas abandonan las iglesias y palacios y dejan de realizar tareas por encargo. Pero la libertad del taller tiene un precio: la bohemia implica carencias económicas. Con el tiempo, el artista escala posiciones. Hoy, para las sociedades que valoran el arte y financian la producción, soñar y ambicionar el progreso dejó de ser un pecado. Lo que importa es la calidad.

En la Argentina, después de tres décadas de empeño para consolidar el mercado contemporáneo, hay señales de naufragio. Delia Cancela (1940), artista consagrada del grupo Di Tella, dice: “Tengo el privilegio de haber ganado el Gran Premio a la Trayectoria del Salón Nacional y agradezco todos los días a quienes me votaron. Vivo con la pensión vitalicia del Premio y la obra que vendo.... Pero la crisis que viven los artistas visuales no comenzó ahora, es momento de que se los reconozca como profesionales. Viví épocas de comer un plato de fideos al día”. Así, confiesa: “Conocí épocas de abundancia y épocas escasas. El uso de la creatividad, la imaginación y la fuerza interior me ayudaron a salir. Ahora creo que tengo edad y camino transitado para merecerme esto”.

El misionero Andrés Paredes (1979), radicado en Buenos Aires, observa: “Creo que hay que aprender a vivir del arte. Ser artista, o pensarme artista, es justamente eso: una manera de vivir y pensar la vida. Hoy, en la Argentina, es difícil mantenerse económicamente con la venta de obras. A mí me ayuda el hecho de tener diferentes patas y buenos representantes que mueven la obra en el exterior”.

El artista Carlos Huffmann (1980) dirige el Departamento de Arte de la Universidad Torcuato Di Tella y en su texto “El mercado (del arte) interno. Una propuesta”, traza el camino de ingreso de los más jóvenes hacia el circuito comercial, débil si se coteja con el de Brasil o México. Describe las dificultades generadas por la falta de moneda local y el uso del dólar; así descubre una franja de compradores, “la mítica clase media” que una vez por año compra un cuadro, recomienda la pesificación atada a la inflación y el debut en las ferias locales, donde el público es variado y numeroso. En su análisis sobre la construcción del precio de la obra, señala la incidencia de los museos e instituciones que compran poco o nada. “Una sociedad que no se encarna en la estima por su cultura no puede esperar que un exterior indefinido y fantástico venga a hacer ese trabajo por ella”, advierte. Finalmente, con buen ojo, rescata las pinturas que Laura Ojeda Bär (1986) ofrece en las redes, pero aconseja “diseñar protocolos unificados para el seguimiento en línea de la producción de los artistas que permita transparencia respecto de las obras existentes, precios, disponibilidad y certificaciones”.

La exitosa Otra Feria mensual y virtual presenta hoy 800 obras de 80 galerías y seis artistas invitados. El Museo de Arte Moderno porteño convoca a los artistas a presentar un proyecto para participar del Premio Azcuy que otorgará 800.000 pesos al ganador. La Colección Oxenford anuncia sus Becas Extraordinarias para “artistas en situación de vulnerabilidad económica” y otorgará 60 becas de 100.000 pesos cada una. El Ministerio de Cultura de la Ciudad abrió la convocatoria del Fondo Metropolitano de la Cultura, las Artes y la Ciencia, con un refuerzo económico y flexibilidad en los requisitos de inscripción. El Fondo Nacional de las Artes, organismo descentralizado modelo que perdió su autonomía en la gestión de Pablo Avelluto, dispone, junto al Ministerio de Cultura y la ANSES, de 450 millones de pesos para todos los trabajadores de la cultura, entre ellos, los artistas.

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