Cultura

Como un presagio: la fatalidad de Notre Dame que inspiró la novela de Victor Hugo

Como un presagio: la fatalidad de Notre Dame que inspiró la novela de Victor Hugo

"Conservemos los monumentos antiguos mientras esperamos la creación de otros nuevos. Inspiremos al país, si es posible, el amor a la arquitectura nacional. El autor declara ser éste uno de los objetivos principales de este libro y también uno de los objetivos principales de su vida". Esto escribía el francés Víctor Hugo en un prólogo a su novela Nuestra señora de París, que también se conoció como El jorobado de Notre Dame y que, tras el incendio que devastó la catedral, hoy está primera en ventas en Francia. Quizás imaginaba lo que se venía. 

Ese prólogo es revelador: "Cuando hace algunos años el autor de este libro visitaba o, mejor aún, cuando rebuscaba por la catedral de Nuestra Señora, encontró en un rincón oscuro de una de sus torres, y grabada a mano en la pared, esta palabra: ANAΓKH ". Como un presagio, su significado es "fatalidad".  "Basándose en esa palabra, se ha escrito este libro", concluye Hugo.

Al escritor lo atrajo ese hallazgo: "Aquellas mayúsculas griegas, ennegrecidas por el tiempo y profundamente marcadas en la piedra, atrajeron vivamente su atención. La clara influencia gótica de su caligrafía y de sus formas, como queriendo expresar que habían sido escritas por una mano de la Edad Media (...) sedujeron vivamente al autor". ¿Quién había tallado la piedra? ¿Quién había querido dejar su mensaje?

Cuenta Hugo: (El autor) "se interrogó, trató de adivinar cuál podía haber sido el alma atormentada que no había querido abandonar este mundo sin antes dejar allí marcado (en la frente de la vetusta iglesia) aquel estigma de crimen o de condenación. Más tarde los muros fueron encalados o raspados (ignoro cuál de estas dos cosas) y la inscripción desapareció".

Iglesia y hombre, con un mismo destino: "El hombre que grabó aquella palabra en aquella pared hace siglos que se ha desvanecido, así́ como la palabra ha sido borrada del muro de la iglesia y como quizás la iglesia misma desaparezca pronto de la faz de la tierra." La novela había salido en 1831. Estas palabras fueron escritas para una edición posterior, en 1834.

Quasimodo y la gitana. La cantante argentina Lola Ponce protagoniza, en Italia, la obra Quasimodo y Esmeralda, en 2002.

Quasimodo y la gitana. La cantante argentina Lola Ponce protagoniza, en Italia, la obra Quasimodo y Esmeralda, en 2002.

Victor Hugo había nacido en Besanzon, una ciudad al este de Francia, en 1802. Era hijo de un militar del imperio del que se distanció cuando sus padres se separaron. Educado como monárquico, fue virando hacia la democracia. En la revolución de 1848 fue alcalde del 8º distrito de París y como tal participó de la matanza de obreros, aunque después condenó la represión. En 1849, como parte de la Asamblea Legislativa, dio su Discurso sobre la miseria, en el que decía: "No estoy más, señores, entre quienes creen que se puede suprimir el sufrimiento en este mundo; el sufrimiento es una ley divina; pero estoy entre quienes piensan y afirman que se puede destruir la miseria".

El jorobado que sí existió

Claro que el Quasimodo que vive en Notre Dame salió de la imaginación de Victor Hugo. Pero parece que no de la nada.

En 2010, en la galería Tate de Londres se encontró un archivo que puede dar pistas de quién inspiró el personaje. Eran las memorias de Hebry Sibson, quien trabajaba en la restauración de la catedral en tiempos de Victor Hugo y recuerda a un hombre: "Era un tallador del escultor del gobierno, cuyo nombre he olvidado, ya que no tenía relaciones con él, todo lo que sé es que era jorobado y no le gustaba mezclarse con los otros talladores."

Le decían Le Bossu (el jorobado) y Hugo puede haber sabido de él porque estaba interesado en esos trabajos. El supervisor de ese tallador se apellidaba Trajin. Y "Jean Trajin" es el nombre que tiene, en los borradores de Los Miserables -el gran libro de Hugo- su personaje principal, que luego sería Jean Valjean.



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