Cultura

Crítica de "Violet y Finch", de Netflix: una chica aislada, y no por el coronavirus

Crítica de

Elle Fanning dejó, hace rato, de ser la hermana menor de Dakota (La guerra de los mundos, Mi nombre es Sam).

Elle era una niña en La guardería de papá, con Eddie Murphy, también en Babel (iba a upa de Adriana Barraza) pero tras Somewhere, en un lugar del corazón, de Sofia Coppola, fue Super 8 (2011) la que le abrió los ojos a muchos espectadores.

En el filme de J.J. Abrams, creador de Lost y director de los Episodios VII y IX de Star Wars, ella era casi más misteriosa que la trama del filme de ciencia ficción producido por Steven Spielberg. Luego llegarían, entre otras, Ginger & Rosa, Twixt, del padre de Sofia, Francis Ford Coppola, hasta saltar a Maléfica o Regreso con gloria (Trumbo). Y hasta fue miembro del Jurado del Festival de Cannes en mayo pasado.

En menos de un mes cumple 22 años. Capaz que no lo festeje por este asunto del coronavirus, pero lo cierto es que en el cine sigue haciendo de adolescente.

En Violet y Finch, producción propia que Netflix subió hace menos de un mes a su plataforma, responde al primero de los dos nombres del título. Y, claro, vuelve a ser una adolescente. No tan misteriosa como en Super 8, pero sí sumamente conflictuada.

Y no es para menos. Violet sufre en carne vida la muerte de su hermana mayor. Fue en un accidente automovilístico, y ella, Violet, iba en el asiento del acompañante. No se ha recuperado, y anda por el colegio secundario así, deambulando, sin ganas de ver amigos. Y un día, parada en el borde de un puente, tal vez con ganas de arrojarse, Finch, el otro nombre del título, la salva.

Finch también tiene lo suyo. No la ha pasado bien de niño -padre golpeador- y cuando la relación entre el afroamericano y la rubia, que son compañeros de secundario, comienza a afianzarse -porque entablan un romance-, no va que el muchacho desaparece. No atiende los llamados de Violet. Nada.

Dirigido por Brett Haley (un mimado de Sundance), este drama romántico en el que la salud mental es un tema que, se verá, resulta central, es la determinación de uno y de otro lo que hace que ese amor perdure. O no.

Porque Finch es más que tozudo para sacar a Violet del aislamiento en el que se sumergió, como compañero de un proyecto de estudios. Y porque Violet, cuando finalmente abre los ojos se sentirá acompañada.

De acuerdo, la novela de Jennifer Niven tiene golpes bajos, y algunas situaciones son francamente increíbles. Pero son las buenas actuaciones de los protagonistas lo que la salvan. Las de Fanning y Justice Smith (Jurassic World: El reino caído), que tiene ¡24 años! y hace de adolescente, y un aire a Will Smith, en sus modismos y manera de actuar, pero no tiene parentesco con el actor de En busca de la felicidad -por buscar un drama-.

Violet y Finch

Buena

Drama romántico. EE.UU., 2020. Título original: “All the Bright Places”. 107’, SAM 16. De: Brett Haley. Con: Elle Fanning, Justice Smith, Luke Wilson. Disponible en: Netflix.