Cultura

Festival de Cannes: Xavier Dolan, tan mimado como odiado y elogiado

Festival de Cannes: Xavier Dolan, tan mimado como odiado y elogiado

Xavier Dolan es uno de los mimados del Festival de Cannes. El joven director canadiense, de 30 años, nacido en Montreal, trajo por quinta vez una película a una sección oficial de Cannes, y con Matthias et Maxime aspira al máximo honor, la Palma de Oro.

Y en comparación con anteriores realizaciones suyas, como Mommy o It’s Not the End of the World, vale decir que aquí parece más maduro, pese a su corta carrera, y a su edad.

Dolan cierra los ojos y aprieta fuerte en un abrazo a Thièrry Frémaux, el director del Festival de Cannes, que siempre lo recibe con los brazos abiertos. ANTONIN THUILLIER / AFP

Dolan cierra los ojos y aprieta fuerte en un abrazo a Thièrry Frémaux, el director del Festival de Cannes, que siempre lo recibe con los brazos abiertos. ANTONIN THUILLIER / AFP

Dolan también actúa, y es es Maxime, quien pronto dejará Canadá para probar suerte con un trabajo en un bar en Australia. Faltan menos de dos semanas para emprender el viaje, y por distintos motivos, uno de ellos, aceptar participar en un cortometraje junto a su amigo Mathias (Gabriel D’Almeida Freitas), están más cerca.

Bueno, en el corto deben besarse.

Dolan, que es muy adicto al montaje frenético, a los largos parlamentos o diálogos, aquí está un poco más medido.

Los actores Catherine Brunet y Gabriel D';Almeida Freitas rodean al saludador Xavier Dolan. REUTERS/Jean-Paul Pelissier

Los actores Catherine Brunet y Gabriel D'Almeida Freitas rodean al saludador Xavier Dolan. REUTERS/Jean-Paul Pelissier

Y otras de sus marcas de fábrica, las difíciles relaciones entre los protagonistas, por lo general, jóvenes en medio de alguna disrupción, y sus madres, están más que presentes.

Si Dolan se ha llevado premios en este festival, algunas veces sin tenerlo del todo merecido, a lo mejor el Jurado que preside Alfonso Cuarón le da otra sorpresa.

Sorpresa fue En terre de Crimée, de Nariman Aliev, que se presentó en la sección paralela Un certain regard. Y dentro de lo despareja, en cuanto a estilos, que es Una cierta mirada, bien puede ser una de las películas de consenso entre los cinco jurados (incluido nuestro compatriota Lisandro Alonso) para el palmarés, que se dará a conocer este viernes.

"En terre de Crimée", del ucraniano Nariman Aliev, puede ser un filme que reúna el consenso de un jurado tan disímil como el de la sección Un certain regard. FESTIVAL DE CANNES

"En terre de Crimée", del ucraniano Nariman Aliev, puede ser un filme que reúna el consenso de un jurado tan disímil como el de la sección Un certain regard. FESTIVAL DE CANNES

Es el primer largometraje de Nariman Aliev, un joven ucraniano que también, al ser una opera prima, aspira a ganar la Cámara de oro.

Su película arranca bien fuerte. En una morgue, un padre está ante el cadáver de uno de sus hijos, quien ha peleado en la guerra. Su deseo es transportarlo y enterrarlo en Crimea. Pero las trabas burocrática son muchas, y a partir de un soborno, logra que le den el cuerpo.

Lo acompaña su otro hijo, y se van sin permitir que los acompañe la esposa del fallecido.

El filme cuenta el periplo desde la morgue hasta donde desean transportarlo. Lo ascético y loa poesía le caen a la perfección a la película.

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