Cultura

"La séptima función del lenguaje", de Laurent Binet

La séptima función del lenguaje de Laurent Binet es una novela con muchos guiños a la semiología, la lingüística, la filosofía, la comunicación y todo el mundillo académico que lo rodea. Y fue escrita en Francia, cuna de los intelectuales más doctos, por un escritor parisino que se ríe un poquitito de todos ellos. Si bien es una ficción –por momentos delirante– es posible reconocer a muchos de sus ilustres personajes: Roland Barthes, Michel Foucault, Julia Kristeva, Louis Althusser, François Miterrand, Umberto Eco, Bernard-Henri Lévy, entre otros.

Hijo de un historiador, Binet obtuvo el Premio Goncourt en 2010 por "HHhH". / AFP

Hijo de un historiador, Binet obtuvo el Premio Goncourt en 2010 por "HHhH". / AFP

La ficción se inicia con un hecho trágico tomado de la realidad: en marzo de 1980, a punto de entrar a la Universidad de La Sorbona, Barthes, de 64 años, muere atropellado mientras cruza la calle. A partir de ahí, Binet, que obtuvo el Premio Goncourt en 2010 por su aclamada primera novela HHhH, imagina toda una conspiración en torno a esa muerte. En realidad, plantea, a Barthes lo matan porque había descubierto cómo trasladar a la vida real la “séptima función del lenguaje”. La referencia es al lingüista ruso Roman Jakobson, quien afirmó que existían seis funciones y mencionó como séptima una “función mágica” que consistiría en provocar lo que se dice. Por ejemplo: “Hágase la luz” y se hizo. En la novela –como en la realidad– semejante función en manos de un político deseoso de manipular voluntades puede ser nefasto.

Para entender todo esto, el inspector Ballard recurre entonces a la ayuda de Simon Herzog, un profesor universitario, que, supone Ballard, podrá facilitarle el ingreso al mundo intelectual y, de paso, oficiar de “traductor” o “mediador” del mismo.

PC