Cultura

La triste historia de Baby Peggy, la última estrella infantil del Hollywood mudo: murió a los 101

La triste historia de Baby Peggy, la última estrella infantil del Hollywood mudo: murió a los 101

A los 101 años, el lunes murió en Gustine, California, una de las primeras niñas actrices de la historia del cine. Peggy-Jean Montgomery, luego conocida como Diana Serra Cary, filmó más de un centenar de cortometrajes con el nombre artístico Baby Peggy y llegó a ganar 1,5 millones de dólares al año, pero luego su fama, como la de tantos pequeños artistas, se desvaneció.

El director Fred Fishback la descubrió cuando sólo tenía 19 meses, luego de que su madre la llevara a una visita a los Century Studios en Sunset Boulevard. La beba impresionó al cineasta por su tranquilidad, y se le ocurrió que sería la acompañante ideal de la estrella canina de Century, Brownie the Wonder Dog.

No era la primera de su familia ligada al cine: su padre trabajaba como doble de acción. Entre 1921 y 1924 se convirtió en una de las mayores estrellas infantiles estadounidenses de la era del cine mudo de Hollywood. Empezó a los dos años y medio y para cuando había cumplido cinco, ya había protagonizado más de 150 películas, la mayor parte de ellas comedias y melodramas.

Baby Peggy cautivaba al público con su ternura.

Baby Peggy cautivaba al público con su ternura.

En poco tiempo, la pequeña era una multimillonaria que vivía en una mansión de Beverly Hills cerca de las de Mary Pickford y Douglas Fairbanks. Recibía cartas de casi dos millones de admiradores por año, hacía giras por Estados Unidos, aparecía en las tapas de las revistas y tenía merchandising propio de muñecas y joyas. Incluso llegó a hacer flamear una bandera al lado de Franklin D. Roosevelt en la Convención Demócrata de 1924 en Nueva York.

Pero todo ese éxito tenía un lado oscuro. Jamás fue a la escuela ni jugaba con otros niños: trabajaba durante seis días por semana, en jornadas de ocho horas sin recreos. Y, como les ocurrió a otros niños prodigio del cine mudo como Jackie Coogan y Marie Osborne, sus padres malgastaron su fortuna.

Imagen de una de las películas protagonizadas por Baby Peggy. La mayor parte se quemó en un incendio.

Imagen de una de las películas protagonizadas por Baby Peggy. La mayor parte se quemó en un incendio.

Y en 1925, sus días de estrella se terminaron. Su padre tuvo una fuerte discusión con el jefe de uno de los estudios por el salario de la pequeña, y el incidente llevó a que le cancelaran un contrato de 1,5 millones de dólares. El nombre de Baby Peggy apareció en las listas negras de Hollywood, y no consiguió más trabajo.

Baby Peggy, actriz del cine mudo.

Baby Peggy, actriz del cine mudo.

A partir de entonces, tuvo que aparecer en vodeviles para seguir manteniendo a sus padres, que seguían despilfarrando su fortuna en hoteles, autos de lujo y viajes. El crack de la bolsa de 1929 terminó de evaporar lo que quedaba. La mansión, los autos, las joyas y demás lujos fueron vendidos. Nada quedaba de The Million Dollar Baby, como la apodaban los medios.

La familia se mudó a Wyoming, pero después de un tiempo volvió a Hollywood y, contra la voluntad de Peggy, ya adolescente, la pusieron a trabajar como extra. Pero esta vez pudo ir a la secundaria y, tal vez para huir de sus padres, se casó con su primer novio. Se divorció diez años después.

Así lucía Diana Serra Cary en su vejez.

Así lucía Diana Serra Cary en su vejez.

Trabajó como telefonista, empleada de una librería y en una tienda de regalos. Ocultó su pasado al punto de cambiarse el nombre por el de Diana Serra, al que luego le sumó el apellido de su segundo marido, Bob Cary, un artista con el que tuvo una hija.

Su pasado parecía enterrado: incluso, la mayor parte de sus películas se quemaron en un incendio de los estudios Century. Pero ella se reinventó como periodista free lance e historiadora de cine, y desempolvó su historia en libros como Los niños de Hollywood (1978) o la autobiografía What Ever Happened to Baby Peggy (1996).

Baby Peggy.

Baby Peggy.

Su fascinante historia vuelve a salir a la luz tras su fallecimiento. Una vida longeva y de mucho sufrimiento en sus primeros años, pero a la vez una biografía que muestra cómo es posible la reinvención. La fama, queda demostrado aquí, es puro cuento.