Cultura

Los secretos de Pennywise, el payaso maldito de It

Los secretos de Pennywise, el payaso maldito de It

Pennywise, el payaso maléfico de It: Capítulo 2, es la causa de todos los temores de los protagonistas, niños o adultos, en la película de Andy Muschietti.

El director argentino habló con Clarín acerca de cómo trabajó el personaje junto al actor sueco Bill Skarsgård y reveló secretos de transformaciones, escenas complejas y el ojo saltón.

"Le di libertad a Bill para que improvisara gestos y diálogos", dice Andy Muschietti. FOTO: WARNER BROS.

"Le di libertad a Bill para que improvisara gestos y diálogos", dice Andy Muschietti. FOTO: WARNER BROS.

-A diferencia de otras películas de terror, que el personaje puede ser una bruja… Acá es un payaso, que para los chicos es una figura distinta.

-Sí. Además tenés que hacerle un tratamiento para que dé miedo. El payaso de la It de 1990 tenía iluminación de televisión, frontal. Tenía un gran actor, Tim Currry, que hizo lo que pudo. La verdad es que se transformó en un ícono, más para una generación que tenía 6 años cuando la vio. Lo ves ahora, y es…

-¿Cómo trabajaste el personaje con Bill Skarsgård?

-El se prende en todo, se lo toma con seriedad.

El ojo desviado... En la pantalla no siempre es el mismo. Pero...

El ojo desviado... En la pantalla no siempre es el mismo. Pero...

-¿No pudo improvisar nada?

-Es creación constante. No tanto en cuanto a líneas de diálogo, pero él tiene la libertad de modificarlas en el momento. Las líneas, los gestos, está creando constantemente. Nosotros dijimos ¿qué es lo que va a hacer a este payaso terrorífico? Es impredecible, que su performance tiene la imprevisibilidad como uno de los factores más influyentes. El tipo se mete en personaje, y a veces le digo cosas como técnicas, como mirá, si bajás la barbilla y nos mirás a través del ceño… da más terror. Muy técnicas, como el brillo del ojo, en la parte de abajo del ojo que ahora la luz me está pegando, y ahora quizá menos (mueve la cabeza demostrándolo). Son cosas de mucha precisión en las que el director de fotografía tiene que estar muy enchufado y el actor tiene que estar muy consciente de la luz, porque la menor modificación hace que algo que sea terrorífico ya no lo sea más.

-En cierta toma el ojo desviado es el otro.

-No, es siempre el mismo el que se va a la mierda, lo que pasa es que hay planos que están flippeados.

La transformación

“La encarnación final de Bill (Muschietti no quiere que develemos en qué, para los que no vieron el filme) es como un títere digital de Bill. Hizo toda la performance en motion capture, y fue trasladada a un muñeco CGI. Porque para nosotros era muy difícil crear una criatura alrededor de un footage real (tomas) de Bill, entonces lo que se hizo fue hacer un CGI, digital, y él lo manipula con su performance. Pero es increíble el nivel de detalle que tienen los digitales ahora. Porque ya llega un punto de realismo que sorprende y confunde realmente.”

-¿Y la segunda unidad? ¿Cómo trabajás?

-Estrechamente. En esta producción yo iba a la segunda unidad muchos días, que se hicieron de 15, 16 horas.

-Qué pesado, diría el director de la segunda unidad…

-Qué pesado, soy un rompehuevos. Pero trabajo con un director de segunda unidad que es un fenómeno, un tipo muy bueno y que nos entendemos visualmente. William Waring. Tiene una cabeza muy desarrollada, es director de fotografía también, es de los cameramen de Game of Thrones. La escena de la batalla de la noche larga contra los white walkers, él era uno de los cámaras, de las tres grandes cámaras. Siempre me juntaba con él los fines de semana, y dibujamos, yo le hago un story board donde le digo “esto es lo que quiero”. Soy muy preciso visualmente, y entiende el lenguaje perfectamente.

-¿Qué escena de la película es de segunda unidad?

-Una mano que agarra esto, ponele, un teléfono. Eso son las cosas chicas, después cosas gigantes como el dron que va recorriendo Derry, donde no hay actores, no hay actores principales, pero esos planos del dron sobrevolando…

Bill Skarsgård, sostenido por cables, sentado sobre la estatua del leñador Paul Bunyan. Luego, volará...

Bill Skarsgård, sostenido por cables, sentado sobre la estatua del leñador Paul Bunyan. Luego, volará...

-Cuando Pennywise baja de la estatua…

-No, eso es mío. Primera unidad, porque están los actores.

-¿Pero es Bill, no es un doble?

-No es un doble, es él, no hay pantalla ni blue screen, es él colgado desde los hombros. Yo quería tener esa sensación realista de peso y de presencia, que después esa escena se torna en un pastiche de colores y se distorsiona.

El actor, volando, sin que se vea el arnés ni los cables.

El actor, volando, sin que se vea el arnés ni los cables.

-Es fantástica, en todo el sentido que te puedas imaginar.

-La cara se le va a la mierda, pero primero quería tenerlo a Bill sentado en el hombro de la estatua. Obviamente estaba agarrado con cables, una gran estructura de stunt (dobles de riesgo) que lo manejan. Un nivel de mecanización que es sorprendente. El no tuvo ningún problema, muchos actores se quejan de los arneses, porque es muy incómodo realmente, te agarran de los genitales, es como un paracaidista te comprime, te aprieta, es insoportable. Imaginate las capas de vestuario que tiene Bill, más el maquillaje, el pelo, los lentes de contacto, los dientes, realmente él que se bancó cada día que está en el set es increíble, y mantiene el buen humor, aparte de todo.