Cultura

"Somos víctimas de la idea de que el amor romántico te salva de vos mismo"

Un flagelo, un sistema de opresores y oprimidos, un negocio, una trampa, una condena, una idea enferma, una cárcel. Así define al amor romántico la periodista y escritora Carla Castelo, mientras desmenuza los pormenores de un modo de vincularse que las nuevas generaciones ya se replantean. En Manifiesto contra el amor romántico. Cómo no morir de enamoramiento (Planeta), la autora desmitifica visiones del amor que son, simultáneamente, tan edulcoradas como violentas.

- Describís al amor romántico como “el flagelo de las mujeres”. Aún así, ¿considerás que sigue teniendo “buena prensa”?

- Es uno de los flagelos de las mujeres, pero es un flagelo importante, difícil de cuestionar. Tiene buena prensa porque es un negocio. Recién ahora, con generaciones como la de Tamara Tenenbaum o con la de Luciana Peker, se cuestiona al amor. También trato de hacerlo yo, desde mi experiencia y desde mi edad. Ahora vemos menos Fridas Kahlo en las casas de decoración; Frida Kahlo es un emblema feminista de la época porque se atrevió a amar, pero a la vez es una mujer que sufrió por amor de una manera criminal. Debería revisarse con quiénes nos identificamos, y creo que estamos tratándolo de hacer, de la manera en que podemos y con los tiempos que podemos. El amor romántico sigue teniendo buena prensa porque los discursos dominantes suelen ser muy atractivos. Acá no hablamos sólo de feminismo, hablamos de capitalismo y de muchos sistemas que se han hecho bajo una mirada patriarcal y que tienen que ser revisados.

Carla Castelo

Carla Castelo

- ¿Cómo explicás que incluso siendo feminista exista la posibilidad de “caer en la trampa” del amor romántico?

- El feminismo es como el peronismo, dijo Gabriela Borrelli -que es una autora muy genial. Me parece una definición muy acertada porque es transversal, es cambiante, mutante, porque acepta muchísimas voces de diferentes ámbitos, tiene diferentes líneas ideológicas… y así es el feminismo: amplio. Entonces, podemos caer en la trampa siendo feministas porque todavía somos educadas con la idealización del amor romántico. Y, aunque defendamos un montón de otras ideas, tenemos que vivir la vida cotidiana; y la vida cotidiana siempre nos enfrenta a retos diarios en relaciones heterosexuales, homosexuales o de las que cada uno quiera, en donde negociamos. Todas las mujeres y los hombres somos víctimas de la idea de que el amor romántico te salva de vos mismo.

Manifiesto contra el amor romántico

Manifiesto contra el amor romántico

- ¿Por qué considerás que “todos los clichés del amor romántico fueron usados para asesinarnos”?

- Desde que hice la cobertura de Carolina Aló para revista Noticias, me interesan mucho los femicidios, que en ese momento se llamaban crímenes pasionales. En esos casos el hombre siempre se justifica con que cometió el crimen porque estaba muy enamorado y no podía soportarlo. Hay que tener mucho cuidado con esto, porque es la relación entre el amor romántico y el femicidio; cómo fueron educados esos hombres y qué estamos haciendo con ellos. Todavía no hay educación de respeto, hay educación de posesión; y la posesión en una relación de amor es un camino que puede llevar a un crimen. Todos los clichés del amor romántico intervienen en el cerebro de ese sujeto y en el de ella. Funcionan para ella como justificadores de un montón de signos que viene teniendo el hombre en cuestión, que después la termina matando. El amor romántico nos educa para soportar y para sostener, más allá de un montón de síntomas que deberían ser alertas para irnos.

- El empoderamiento femenino avanza, pero igualmente sostenés que “para una mujer sigue siendo tabú que sólo quiera coger”, ¿qué falta para terminar con esto?

- Nuestro derecho a coger con quien se nos da la gana hace mucho tiempo que lo ejercemos, pero la mirada sobre eso siempre fue condenatoria. Eso se revierte con educación desde muy chicos; recién lo vamos a ver en generaciones que hoy van de los 15 a los 18 años, que ya no tienen la misma mirada. De todas maneras, todo el sistema educativo y social sigue siendo muy machista, con lo cual nos llevará muchas décadas. La liberación sexual se hizo pero la condena social existe y va a llevar mucho tiempo revertirla.

- ¿Creés que la mujer, en general, se replantea actualmente la idea del amor?

- En este momento la mujer se está repreguntando sobre el amor. Se pregunta qué quiere, qué desea. Es importante rever la idea del amor: nos va a llevar a relaciones más respetuosas, más cálidas y menos agresivas. Entonces queda al descubierto uno mismo con sus fallas y con eso hay que hacer frente. Los hombres, más tímidamente, también se lo están preguntando.

El amor romántico, y su trampa. Foto: Shutterstock.

El amor romántico, y su trampa. Foto: Shutterstock.

- ¿Es posible un amor “sin opresores ni oprimidos”?

- Es posible generar relaciones más sanas, más respetuosas. Por lo menos una parte de la sociedad va hacia eso; hay otra parte que está muy anclada al pasado y a ideas muy fijas. Siempre habrá una lucha en eso. La lucha feminista también es por ello (y por muchas tantas otras cosas).