Deportes

Andy Murray ganó en su regreso y confirmó que jugará dobles en Wimbledon

Andy Murray ganó en su regreso y confirmó que jugará dobles en Wimbledon

Ante un público con muchos más espectadores que los habituales para un partido de dobles, Andy Murray se dio el gustazo de volver al tenis después de ser operado de su cadera en enero pasado.

En dupla con el español Feliciano López, venció en los octavos de final del ATP de Queen's a la mejor pareja del certamen, la conformada por los colombianos Robert Farah y Juan Sebastián Cabal. Fue un 7-6 (7-5) y 6-3 para los europeos, en medio de una ovación para el británico en una Londres que, pese a su nacionalidad escocesa, lo acuna como al más local.

No fue esa la única noticia que dejó el tres veces campeón de Grand Slams y doble medallista de oro olímpico. Después del partido, presenciado por cerca de 8.000 personas en el court central del club londinense, Murray confirmó que se presentará en el dobles de Wimbledon con el francés Pierre-Hugues Herbert.

Atrás quedan quedando las épocas en que el ex número 1 del mundo evaluaba el retiro. A principios de este año, después de un maratónico partido en el Abierto de Australia contra el español Roberto Bautista Agut, Murray declaró de una forma que dejó entrever que no había mucho tenis en su futuro: "En diciembre le dije a mi equipo que no puedo seguir. Wimbledon es donde me gustaría parar, pero no estoy seguro de poder llegar". Ahora se dará el gusto.

¿Qué cambió para que el escocés pasara de una mínima esperanza por volver a llevar "una vida normal" a éste que de a poco comienza a reinsertarse en la elite del tenis mundial?

En principio, haber conocido a su gran salvadora: Sarah Muirhead-Allwood. Fue ella quien condujo la cirugía de reparación de cadera a la que Murray se sometió en enero. "Ese fue un momento crucial", explicó Murray en una de las columnas que escribe para la BBC.

No se trataba de cualquier profesional. La médica es toda una eminencia y se ocupó de la salud de los reyes de Inglaterra. Pero Murray tenía sus dudas. "Sabía que había operado al Príncipe Felipe y antes a la Reina Madre, pero no sabía cómo eso funcionaría con un deportista", reconoció. Charló una hora con ella en su primer encuentro, a fines de enero, cuando regresó a Londres tras jugar en Australia.

-¿Cómo sé que usted es buena?, le preguntó el tenista de 32 años.

-Bueno... No lo sabés, respondió la mujer.

Esa frase, enmarcada en un contexto de honestidad y calidez que le trasladó Muirhead-Alwood, le permitió a Murray empezar a confiar en ella, que al cabo se encargaría del procedimiento quirúrgico que incluyó la inserción de una pieza de metal en la cadera del deportista.

Hoy el escocés dejó atrás todos los dolores y hasta se animó a jugar profesionalmente una vez más. Después de lo que le sucedió, no es poca cosa.