Deportes

El diario de Italia '90: David Platt, el inglés que se vistió de superhéroe

El diario de Italia '90: David Platt, el inglés que se vistió de superhéroe

Tenía el número 17 en la espalda, jugaba como mediocampista para el Aston Villa, que ya no vivía los días de gloria de principios de los ochenta (cuando llegó a ganar la Copa de Europa, la Champions League de estos días), pero que venía de ser subcampeón de la Liga inglesa previa al Mundial de Italia de 1990​.

David Platt, de él se trata, no llegó como la cara visible de una Inglaterra de grandes expectativas. Se había clasificado a la máxima cita sin traumas, invicto, sin goles en contra. Había otro protagonista central: el inabarcable y talentoso Paul Gascoigne, un crack capaz de lo mejor y de lo peor. Y también una leyenda: Gary Lineker, goleador del Mundial anterior, en México.

No se esperaba mucho de él. El número asociado a la desgracia, pocas chances de titularidad, arrancó de suplente. En el Grupo F, el más parejo de la historia de las Copas del Mundo, Inglaterra lo ganó -tras dos empates, 1-1 con Irlanda y 0-0 frente a los Países Bajos- con un tanto de Mark Wright, un gigantón de 191 centímetros que jugaba para el Derby County y luego pasó al Liverpool.

Pronto llegarían los días de Platt...

Octavos de final. Estadio Renato Dall'Ara, de Bolonia. Duelo parejo, cerrado, con suspenso frente a Bélgica. Fecha: 26 de junio. Platt había cumplido 24 años 16 días antes, la noche previa al debut de su seleccionado.

Al partido le quedaba apenas el suspiro del último minuto del alargue. Encaró Gascoigne. Hábil, veloz, entrenado como en sus mejores días. Gambeteó, lo frenaron con una infracción, cerca de los tres cuartos de cancha, territorio belga. Y el irascible Paul, con su cara de fastidio, agarró la pelota. Casi todos los ingleses, al área rival. El número 19 (1+9 = 10, pero la 10 era de Lineker) se hizo cargo. Pie de mago, centro perfecto.

Entonces apareció David, cuya cara desmentía su edad juvenil. Volea de espaldas al arco. Golazo. Entre los mejores de la historia del fútbol inglés, cuentan los especialistas. Se festejó por los bares de Londres y de Manchester (la ciudad en cuya periferia nació Platt); por los de Liverpool y los de Birmingham (la ciudad en la que residía el superhéroe por unos días).

Seguí leyendo
El diario de Italia ';90: los últimos destellos de la Unión Soviética

Día 13

El diario de Italia ';90: los últimos destellos de la Unión Soviética

Deportes
El diario de Italia ';90: Freddy Rincón y el gol más gritado de la historia de Colombia

Día 12

El diario de Italia ';90: Freddy Rincón y el gol más gritado de la historia de Colombia

Deportes
El diario de Italia ';90: Roger Milla, la mitología del más indomable de los Leones Indomables

Día 16

El diario de Italia ';90: Roger Milla, la mitología del más indomable de los Leones Indomables

Deportes

El Mundial siguió para Inglaterra. Y Platt continuó asombrando. En los cuartos de final, en el Santuario Maradoniano, el San Paolo de Nápoles, demostró más recursos. Con un cabezazo a los 25 minutos abrió el camino de la victoria frente a Camerún -el primer seleccionado africano en llegar a esa instancia- que se consolidó recién en otro alargue, por 3-2.

Ya en las semifinales, a las que Inglaterra no accedía desde 1966, cuando fue campeón, el rival era Alemania, el mismo de aquella polémica definición en Wembley. Otro partido arduo. Otra necesidad de que se definiera en el alargue. Estadio de Turín. Uno a uno, con dos goles en el segundo tiempo. Penales. Platt convirtió el quinto de la serie. Stuart Pearce, lateral izquierdo de Inglaterra falló. Olaf Thon marcó el 4-3 y dejó la definición en la cornisa. Chris Waddle también desperdició su chance y Alemania llegó hasta el encuentro decisivo en Roma frente a la Argentina. Era la revancha del '86. Se perdió la chance de la primera final entre el seleccionado inglés y la albiceleste.

Platt fue uno de los primeros en consolar a Gascoigne, quien lloraba como un nene en el centro del campo de juego. Se abrazaron. Se trataba del final de una aventura que se había hecho sueño roto.

Quedaba el partido por el tercer puesto, frente a Italia. Fue derrota por 2-1. Platt -desde hace una década asistente del Manchester City- marcó el gol del empate transitorio. Pero ya nada servía de consuelo.