Deportes

Jonathan Acosta, el argentino que juega al fútbol en Hong Kong en plena pandemia de coronavirus: "Estamos a la buena de Dios"

Jonathan Acosta, el argentino que juega al fútbol en Hong Kong en plena pandemia de coronavirus:

Hong Kong queda a unos 900 kilómetros de Wuhan, la ciudad donde se originó lo que hoy es la pandemia de coronavirus. Pero allí, contrariamente a lo que ocurre en casi todas parte del mundo, la pelota número cinco sigue rodando. Hay fútbol en Hong Kong​ a pesar de las medidas de prevención para frenar la enfermedad que castiga al planeta.

"Nos dicen que se toman todos los recaudos para que podamos entrenar y jugar sin riesgos. Nosotros sabemos que estamos expuestos, pero tenemos que seguir. Acá solamente sigue el fútbol, todos los otros deportes pararon todo", le cuenta a Clarín Jonathan Acosta, jugador argentino del Lee Man Warriors de la liga hongkonesa que viene de ganarle 2 a 1 a Kitchee este miércoles.

El futbolista de 31 años que está radicado allí desde enero de 2019 detalla: "No entendemos porqué se sigue jugando. El gobierno dijo al comienzo que no estaba de acuerdo con que sigamos, pero la liga dio sus motivos para continuar. Salió la resolución para jugar a puertas cerradas".

Y explica: "Los partidos de las copas locales se jugaron en el predio de la federación. Para los partidos de liga el gobierno habilitó sólo un estadio para jugar. Pero son cinco partidos por fecha a jugarse en una misma cancha. Desde la liga dicen que la alternativa es volver a jugar en el predio de la federación. Quedan nueve jornadas y los quieren completar sí o sí".

Junto a su mujer, Fernanda y a sus tres hijos, Bautista de 6 años, Valentino (4) y Mateo (1), este bonaerense que tuvo un paso por Talleres de Córdoba en 2014, dice que trata de no salir y revela cómo hacen para practicar y jugar en esta situación: "Entrenamos y jugamos a puertas cerradas. Cuando llegamos al entrenamiento nos toman la temperatura. En los partidos nos cambiamos de a seis personas en el vestuario y cada vez que sale un grupo desinfectan, pero después en la cancha estamos todos juntos. Donde uno tenga el virus... Seguimos corriendo riesgo a pesar de todo".

Jonathan Acosta junto a su familia con Hong Kong de fondo.

Jonathan Acosta junto a su familia con Hong Kong de fondo.

Acosta no está tranquilo y asegura que hay cierto temor de contagio entre los futbolistas. "Al principio teníamos la idea de juntarnos con todos los jugadores extranjeros para ver si se podía parar, pero los clubes querían continuar. Nosotros decimos que estamos a la buena de Dios, viendo a ver si aparece un caso. Si pasa eso están obligados a cortar".

En ese sentido, agrega: "Todos los lugares públicos están cerrados desde hace tres meses, los parques, las canchas de alquiler, todo. Menos nosotros... No hay cuarentena obligatoria, pero se tomaron muchas medidas rápidamente. Se cerraron fronteras y hay controles. Los primeros dos meses no había nadie en la calle, la gente no salía de sus casas. Recién ahora empezó a salir un poco".

Jonathan Acosta, jugador argentino del Lee Man Warriors de la liga hongkonesa.

Jonathan Acosta, jugador argentino del Lee Man Warriors de la liga hongkonesa.

A pesar de la cercanía con el epicentro del origen, Hong Kong tiene un número bajo de contagios y muertes: actualmente tiene 208 casos confirmados, 95 recuperados y cuatro muertos.

¿Cómo se explica teniendo en cuenta la ubicación geográfica y que nunca se llegó a imponer una cuarentena obligatoria? "Acá la gente toma mucha consciencia porque en 2003 tuvieron el problema del SARS (síndrome respiratorio agudo grave, por sus siglas en inglés). Cuando apenas comenzó este problema automáticamente cerraron la frontera con China y la gente no salía de sus casas. Hoy está todo cerrado y si andás sin barbijo en la calle te hacen saber que está mal. El cuidado es extremo".

El contexto en el Viejo Continente es ahora mucho más crítico. "Al inicio mis compañeros brasileños o europeos mandaron a todos sus familiares a Europa. Pero ahora no saben cómo traerlos porque ahí se puso peor que acá. Igual estamos expuestos en todo el mundo", narra Acosta entrada la medianoche en Hong Kong, donde la pelota no se frena a pesar de todo.