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¿Por qué siempre le pasa lo mismo a Marcelo Bielsa?

¿Por qué siempre le pasa lo mismo a Marcelo Bielsa?

Marcelo Bielsa tiene la cara seria. El gesto se parece mucho al disimulo de un enojo. No es para menos:la temporada que parecía de ensueño terminó en una pesadilla bajo el cielo de Elland Road. El Leeds United, su equipo, el que procuró armar a su modo y manera, perdió como local la vuelta de las semifinales frente al Derby County por 4-2 (tras ganar 1-0 en la ida, como visitante) y se quedó sin la chance de definir en Wembley el tercer ascenso del Championship a la Premier League.

Lo dejó pasar el Leeds. Lo tuvo ahí, al alcance. A casi nada. Pero se equivocó y lo pagó con la imposibilidad del regreso a la máxima categoría. Con esa decepción que sigue latiendo.

No había acontecido casi nada en el partido -más allá de errores e intensidades propios del Championship- hasta que a los 24 minutos el lateral izquierdo del Leeds, Stuart Dallas, aportó el primer gran impacto: aprovechó el rebote de un tiro libre para abrir el marcador. El paraíso de la final de Wembley ante Aston Villa (clasificado el martes por penales) parecía una inminencia. Dos goles de ventaja y la sensación de camino llano.

Pero el Leeds falló en dos momentos fundamentales. Al final y al principio de los dos tiempos. A los 45 el recién ingresado Jack Marriott aprovechó una desinteligencia entre el arquero Kiko Casilla -una de las apuestas de Bielsa en este 2019- y el defensor Cooper para poner la igualdad en el partido. No se había cumplido ni un minuto de la segunda parte cuando Mason Mount se metió entre los defensores locales y definió para poner el segundo gol de su equipo. Serie igualada. De la euforia a la molesta sensación de agonía.

Había más en este partido de vértigos:a los 13, Cooper volvió a equivocarse -otra torpeza- al agarrar de la camiseta a un rival dentro del área delante del árbitro, que sancionó penal. Wilson convirtió y el local. 3-1 y Leeds afuera.

Desde entonces, el equipo del Loco ofreció su mejor versión. Fue por todo. Descontó, otra vez a través de Dallas. Iban al alargue. Pero había mucho por suceder. Dos rojas (una de cada lado) y un gol que se pareció demasiado a un nocaut:Marriot hizo el cuarto para el Derby County.

Luego siguió ese festejo del visitante mofándose de Bielsa y de su admisión respecto de que espiaba a sus rivales. Frank Lampard y los suyos hacía con sus dedos el gesto como si tuvieran prismáticos. Esa fue la escena final del Leeds. Y del Loco.

Queda viva la pregunta vinculado a este Bielsa que casi niega como estupendo entrenador: ¿por qué casi siempre le pasa lo mismo?