Economía

ANSeS: Polémica por la suscripción de Letras del Estado

ANSeS: Polémica por la suscripción de Letras del Estado

Con los mercados financieros cerrados y parte de la deuda reperfilada, el Gobierno dispuso la emisión de Letras del Tesoro por 35.000 millones de pesos y 275 millones de dólares, a ser suscriptas por el Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de la ANSeS, de acuerdo a la Resolución Conjunta N° 62 de la Secretaria de Hacienda y de Finanzas, publicada en el Boletín Oficial.

La medida abrió una polémica sobre la conveniencia o no de que el Fondo jubilatorio siga invirtiendo en papeles de deuda del Estado. 

Las Letras en Pesos a 6 meses –vencen el 13 de marzo de 2020- tienen una tasa BADLAR banco públicos + 5 p.p., actualmente en torno al 65% anual. Y las Letras en dólares a 6 meses una tasa de interés anual en dólares de 8,1%.

En ANSeS prefirieron no opinar sobre esta suscripción. En Hacienda defendieron la medida. Dijeron que se trata “de una renovación de vencimientos, precancelables que le dan liquidez al FGS y que rinden mucho más que otras alternativas de liquidez, como las cuentas remuneradas de los bancos”.

Lorenzo Sigaut, director de Ecolatina, le dijo a Clarín que “ambas colocaciones buscan cerrar el programa financiero 2019, que tras las PASO fue afectado por la imposibilidad de acceder al financiamiento, especialmente en el mercado doméstico donde se observó una licitación desierta de Letras del Tesoro a mediados de agosto y la postergación de los desembolsos frescos del FMI (5.400 millones de dólares)”.

Sigaut agregó que “como en otras oportunidades en contextos financieros críticos, la deuda pública intra-sector público se renueva compulsivamente (“roll-over”) o incluso se consigue financiamiento adicional con fondos frescos de los demás organismos públicos, como ANSES. El problema es que el FGS de ANSES tiene que aceptar pasivamente un activo que se volvió tóxico e ilíquido en el mercado: tras el reperfilamiento estos títulos cotizan muy por debajo de la Par en el mercado secundario”.

No obstante, Sigaut opina que “en un contexto de crisis financiera ANSES tiene que cooperar en financiar al Tesoro porque si lo empuja a una cesación de pagos, todos los activos del Tesoro en manos de la ANSES entrarían en default exacerbando la pérdida patrimonial del FGS. Y si finalmente las Letras hoy suscriptas no entran en default ni quita, se pagan en tiempo y forma, la tasa de interés devengada terminará siendo atractiva”.

También Juan Pablo Di Iorio, de ACM dijo que esta suscripción “se da en un contexto en el que los mercados internacionales y domésticos están cerrados, producto de las dudas en torno al programa financiero de este año y el próximo año 2020 ante la incertidumbre en torno al desembolso del FMI. Sumado a esto, el reciente reperfilamiento de las Letes y las Lecaps produjeron un salto en el rendimiento de dichos títulos, lo cual tornaría inviable cualquier licitación de Letras en el mercado. En consecuencia, dicha emisión de títulos busca hacerse de recursos para afrontar las necesidades de corto plazo pero, por otro lado, complica aún mas la mala situación actual de a ANSES”.

“En cuanto al perjuicio para la ANSES -prosiguió Di Iorio- no sólo se trata de una inmovilización de recursos por un tiempo determinado, sino que se realiza a través de una tasa ampliamente inferior a las tasas de mercado actuales, especialmente en dólares. A la vez, al vencer en la primera mitad del año próximo, donde se encuentra el grueso de vencimientos de capital del Tesoro Nacional (mayor al 60% en los primeros cinco meses), la ANSES se vería obligada a refinanciar dichos montos y, probablemente, en malas condiciones como las conocidas en el Boletín Oficial del día de hoy”.

Más crítico, el abogado Miguel Fernandez Pastor, ex directivo de ANSeS, dice que “además de los bonos reperfilados que tiene el FGS, ahora el Gobierno le ordena suscribir nuevos papeles de deuda a tasas inferiores a las del mercado. Esto se agrega a las enormes pérdidas que sufrió el FGS por la disparada del dólar y la política económica oficial”.

Guido Lorenzo, de la consultora LCG, dice que “si bien entendemos que el Tesoro tiene necesidad de pesos, quizás la mejor decisión de inversión del FGS no sea invertir en Letras del Tesoro que justamente en la actualidad se está discutiendo acerca de su solvencia. De esta manera, el Tesoro se hace de la liquidez para pagar gasto corriente pero desatiende el Fondo de Garantía de Sustentabilidad, lo que podría insolvente al Estado a largo plazo, perjudicando a los sectores más vulnerables y a los jubilados”.