Economía

Córdoba: dio a luz en el mismo momento en que a su hija mayor la operaban por un tumor cerebral

Córdoba: dio a luz en el mismo momento en que a su hija mayor la operaban por un tumor cerebral

Deolinda Funes llegó a Córdoba aterrada. Estaba embarazada y era su primera visita a la ciudad. Había viajado desde Coronel Moldes, su lugar, por la operación a la que se debía someter Guadalupe, su hija mayor. Todo eso, en el contexto estresante de la pandemia de coronavirus​. Por suerte, todo salió bien. Y sincronizado, sobre todo esto último.

A mediados de febrero, a Deolinda y Ricardo, su marido, les explicaron que el motivo de los frecuentes dolores de cabeza y vómitos de Guadalupe era un tumor y que, por eso, iban a trasladarla al Hospital de Niños de la Santísima Trinidad. Hasta ahí llegaron, entonces, con miedo y dos incógnitas. Una era cómo iba a evolucionar la nena, de apenas 13 años. Y la otra, si había sido buena idea que Deolinda, con su avanzado embarazo, hubiera viajado.

"Cuando llegamos a Córdoba teníamos mucho miedo. No sabíamos lo que nos esperaba. Guada estaba tranquila, serena. Pero para mi fue muy duro. No podía dormir en la silla de la habitación del hospital, no encontraba una posición cómoda por el embarazo", le contó Deolinda a Clarín.

Deolinda junto con sus dos hijas, Guadalupe y Sofía.

Deolinda junto con sus dos hijas, Guadalupe y Sofía.

Después, las cosas pasaron rápidamente. Guadalupe comenzó a prepararse sin inconvenientes para la intervención quirúrgica que, según le explicaron sus médicos, podría ayudarla. Y Deolinda encontró, de repente, la familia y la contención que había dejado en su pueblo al instalarse en una de las sedes de La Casa Ronald, una organización sin fines de lucro que acompaña a niños con enfermedades que requieren un tratamiento de alta complejidad, y da contención a sus familias.

El jueves 2 de abril, como si se tratara de un capricho del destino, la mujer rompió bolsa en el mismo instante en que su hija entraba al quirófano. Los nervios y la ansiedad crecieron. Ricardo no sabía qué hacer, qué esperar, aunque el resultado no pudo ser mejor: con minutos de diferencia, Guada era operada con éxito y nacía Sofía, una beba regordeta. Dos milagros en uno.

Los días siguientes están siendo de felicidad plena. Si bien los médicos de Guadalupe les dijeron que por el momento debían permanecer en Córdoba, no la pasan mal.

A Deolinda y Ricardo, por ahora, no los desespera volver a Coronel Moldes. Si bien extrañan a Felipe, el tercero de sus hijos, quien se quedó al cuidado de unos familiares, y sueñan con retomar la construcción de su casa, están esperanzados con que todo será mejor.

"A nosotros todo esto nos hizo estar más fuertes y unidos que nunca. Lo de Guada y la llegada de Sofi vinieron a generar mucha unión", agregó Deolinda.

Deolinda, Guadalupe y Ricardo, la familia Funes, en la puerta de La Casa Ronald.

Deolinda, Guadalupe y Ricardo, la familia Funes, en la puerta de La Casa Ronald.

Guada está mucho mejor. Sabe que lo peor quedó atrás. Y espera con ilusión el momento en que pueda regresar al colegio. Ese día, con seguridad, les va a poder contar a sus amigos una historia con final feliz.

LGP