Economía

En Wall Street ven más cercano un acuerdo y piden plan

En Wall Street ven más cercano un acuerdo y piden plan

Con cautela, los analistas de mercados emergentes de Wall Street observan que las negociaciones entre Argentina y los bonistas de ley New York empiezan a encauzarse. Los consultados criticaron la estrategia de Martín Guzmán durante estos meses y expresaron su deseo respecto que, una vez resuelta la reestructuración, la Argentina presente su plan económico.

“Los niveles de valor presente neto son los que debieron ofrecerse desde un principio. Espero que la mayor parte de los inversores entre al canje bajo estas características”, indicó el jefe de estrategia de XP Securities, Alberto Bernal. El experto, de nacionalidad colombiana, añadió que calcula la exit yield en torno al 10%. Ante la consulta de si un arreglo puede beneficiar el financiamiento de provincias y empresas, Bernal consideró: “Sin dudas. Arreglar con los inversionistas ayuda a todos”.

En tanto, el estadounidense Walter Molano, BCP Securities, afirmó: “Esta propuesta mejora unos 10 centavos respecto de la inicial y el Gobierno aumentó los pagos y cupones y redujo el período de gracia. Como incentivo para que los tenedores de bonos participen voluntariamente, en lugar de ser forzados a través de la Acción Colectiva Cláusulas, se les ofrecerá intereses acumulados hasta septiembre. La propuesta se aproxima a las demandas hechas por los comités de tenedores de bonos y debería ser aceptada”.

No obstante, Molano expresó que “fue innecesaria y costosa” la estrategia asumida al principio. “Se perdieron meses en los que el país no tuvo acceso a capital internacional que necesitaba. Los acreedores pusieron sus fichas sobre la mesa y dijeron que es lo mínimo que querían mientras que Guzmán trató de regatear”.

Por su parte, el economista uruguayo Arturo Porzecanski, uno de los pioneros en análisis de emergentes y hoy docente de la American University de Washington, sostuvo: “Las diferencias son mínimas. La última oferta incorpora cosas importantes, por ejemplo, que no se va a insistir en modificaciones de contratos. También el Gobierno decidió empezar a pagar antes. Y con tantos interrogantes sobre la Argentina, si yo fuese inversor pensaría ‘mejor efectivo en la mano’”.

Porzecanski también destacó: “También se va a tratar mejor a los bonistas 2005 y 2010 que a los de la época macrista. Porque esos bonistas ya pagaron. Deberían haber sido colocados desde un principio en categoría senior”.

Más allá del optimismo, Porzecanski destacó lo que hoy consideró un manejo “amateur” del asunto: “La parte más importante es la que se viene, la de armar un plan económico. Acá se hizo al revés: los países primero arman un programa, después negocian con el Club de País, luego con el FMI y los privados son la última pieza del rompecabezas”. En tanto, el argentino Diego Ferro, de M2M Capital, consignó: “Se está cerca de una resolución, aunque el costo me parece altísimo, dada la situación económica del país. No me extrañaría que estos nuevos bonos sean reestructurados en unos pocos años”:

“Nuestro escenario base es que va a haber un acuerdo, porque creemos que es el interés de ambas partes, aunque no tenemos una fecha cierta”, expresó el argentino Gabriel Torres, vicepresidente senior de Moody’s.

Pero en la Gran Manzana no todo es optimismo. Un informe reciente de Goldman Sachs asegura que las posibilidades de un acuerdo amplio de reestructuración son “inciertas”.

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