Economía

Fanática del fútbol, una joven iraní se inmoló porque la condenaron por intentar ingresar a los estadios

Fanática del fútbol, una joven iraní se inmoló porque la condenaron por intentar ingresar a los estadios

Lo que en la mayoría de los países resulta una práctica cotidiana y establecida, en Estados como el islámico representa una afrenta a las costumbres y un insulto a las normas que suelen pagarse con penas de cárcel.

Ese destino le esperaba a Sahar Khodayari, una joven iraní que el pasado 12 de marzo fue detenida por fuerzas de seguridad cuando, disfrazada de hombre, intentó ingresar al estadio Azadi, en Teherán. Quería ver a su equipo, el Esteghlal, que enfrentaba al club de los Emiratos Arabes Unidos, el Al Ain. En Irán, esta práctica como tantas otras, está vedada al público femenino.

La chica pasó dos días en la cárcel de Gharchak y luego fue liberada a la espera del juicio. No fue hasta principios de septiembre que Sahar se anotició, durante una entrevista que mantuvo con el fiscal, de que le habían infligido una condena a seis meses por ultraje al pudor.

Fanáticos del Esteghlal, el equipo iraní al que seguía Khodayari. El club ofreció sus condolencias a la familia de la joven. (AP Photo/Vahid Salemi, File)

Fanáticos del Esteghlal, el equipo iraní al que seguía Khodayari. El club ofreció sus condolencias a la familia de la joven. (AP Photo/Vahid Salemi, File)

No pudo resistirlo, y antes de soportar otros 180 días a la sombra (ya había purgado una condena similar), decidió inmolarse en la puerta de los Tribunales de Teherán. Khodayari se prendió fuego, sufrió quemaduras en el 90% de su cuerpo y murió este lunes.

Su pérdida generó gran conmoción y una ola de críticas en las redes sociales, donde los usuarios reclaman a las autoridades de la FIFA que presionen al gobierno iraní para permitir el acceso de las mujeres a los estadios. O, en una medida más extrema, que elimine al país persa de las competencias internacionales.

Khodayari, de 29 años y conocida como la "chica azul" por los colores de su equipo, falleció en un hospital de Teherán. El club expresó su pesar por la muerte y ofreció sus condolencias a la familia de la joven.

Por su parte, Amnistía Internacional (AI) denunció este martes que Sahar Khodayari "todavía estaría viva si no fuera por esta prohibición draconiana y el trauma posterior de su arresto y enjuiciamiento".

"Su muerte no debe ser en vano. Debe estimular el cambio en Irán para evitar más tragedias en el futuro", indicó en un comunicado Philip Luther, responsable para Medio Oriente de AI.

Luther instó a la FIFA a adoptar "medidas urgentes para poner fin a la prohibición y garantizar que las mujeres tengan acceso a todos los estadios deportivos sin discriminación".

La prohibición rige desde el triunfo de la Revolución Islámica de 1979, que estableció la política de segregación de sexos y numerosas restricciones para las mujeres. No obstante, desde hace unos años se permitió una presencia reducida de público femenino en algunos partidos.

Ahora, frente a la repudiable muerte de la fan y debido a las presiones de la FIFA, las autoridades iraníes anunciaron que las mujeres podrán acudir al estadio Azadí el próximo 10 de octubre para ver el partido entre las selecciones de Irán y Camboya, en el marco de la eliminatoria para la Copa del Mundo 2022.

Con información de agencias.