Economía

La historia del "Don Juan" de Mendoza: lo condenaron por maltrato infantil, se fugó y lo atraparon por una denuncia de abuso sexual

La historia del

El caso, más allá de las probadas agresiones, tiene ribetes novelescos. Un joven bien parecido, atractivo y carismático llega a la provincia de Mendoza con pasado desconocido, y al poco tiempo se ve envuelto en múltiples romances. Consigue un empleo, se radica en la zona y mantiene las relaciones amorosas paralelas a fuerza de engaños. Hasta que pasado y presente se juntan por una característica del protagonista mucho más fuerte, incluso, que su deseo de libertad: la violencia.

Martín Fabre logró esconderse de la Justicia tres años. Ahora deberá cumplir su condena en Río Negro.

Martín Fabre logró esconderse de la Justicia tres años. Ahora deberá cumplir su condena en Río Negro.

Martín Fabre fue condenado a seis años de prisión en 2016 por las graves lesiones que le generó a su hijastro de 4 años, producto de una brutal golpiza. El ataque lo llevó a cabo en el departamento que compartía con la mamá del chico, por entonces su pareja. Porque "comía despacio" y "se hacía pis encima" le propinó golpes en el pubis, la espalda, la cara y lo llegó a tirar contra un mueble. 

La sentencia la dictó la Justicia de Río Negro, donde ocurrió el hecho y de donde Fabre es oriundo, pero no le fue impuesta la prisión preventiva. Sólo debía presentarse periódicamente en una comisaría cerca de su casa. Entonces, durante el tiempo en que el fallo fue confirmado por el Tribunal Superior de Justicia de Río Negro (un año después de dictado), llegó a la Corte Suprema de Justicia de la Nación a pedido de la defensa, y éste Máximo Tribunal rechazó los planteos, Fabré se fugó

Cuando se efectivizó su detención y fueron a buscarlo para trasladarlo al penal, el hombre ya no se encontraba en el domicilio consignado. Desde entonces era buscado por la policía de manera infructuosa, hasta que su accionar violento volvió a traicionarlo. Y varias fueron las sorpresas que se llevó la Justicia. En principio, Fabre ya no era Fabre en territorio mendocino, había adoptado el nombre Nicolás Gabriel Díaz León. 

Bajo esa identidad entabló al menos tres relaciones paralelas y también fue imputado el 4 de julio por abuso sexual, denuncia que fue realizada por una cuarta mujer y que permitió, tras tres años prófugo, dar con el condenado. 

Lo arrestaron en su casa de la localidad de Iriarte, en la ciudad de Las Heras, lo trasladaron a la subcomisaría y lo sometieron a un interrogatorio. Fue entonces que los oficiales notaron que estaba aportando datos personales falsos, por lo que fue sometido al Sistema Biométrico de huellas digitales. Finalmente logró establecerse quién era en realidad, y se mostró el pedido de captura solicitado por la primera Cámara del Crimen de Bariloche. 

Fabre es trasladado a la subcomisaría de Iriarte en Las Heras, Mendoza. De allí fue enviado a Río Negro para cumplir su condena.

Fabre es trasladado a la subcomisaría de Iriarte en Las Heras, Mendoza. De allí fue enviado a Río Negro para cumplir su condena.

El "Don Juan" ya fue trasladado a Río Negro para cumplir su condena, pero antes permaneció 11 días alojado en la dependencia de IIriarte. Y fue en esa locación donde se desarrolló otra de las escenas cruciales de esta historia. Durante su estadía, Martín fue visitado por tres mujeres. La primera fue una joven que se presentó con un bebé pequeño, el cual se presume es hijo del convicto. La segunda que se acercó está embarazada, lo que hace suponer a los investigadores que ese bebé también sería del condenado.

La tercera llegó sola, sin una gestación en curso ni un menor en brazos, pero confluyó en la subcomisaría con las otras dos y se enteró allí, y de la peor manera, que en la vida de Martín Fabre había sido una mentira más.