Economía

La jubilación máxima, cada vez más lejos

La jubilación máxima, cada vez más lejos

Por Adrián Tróccoli

Experto en temas previsionales

Cada vez se necesitan más años de aporte para cobrar el haber jubilatorio máximo. Hasta hace 2 años, para poder jubilarse con el haber máximo (7,3 veces el mínimo) había que trabajar por 41 años y tener durante los últimos diez de aporte el sueldo máximo reconocido por la Anses. Ahora se necesitan 44 años.

El problema está en la forma de actualización de las remuneraciones de la “nueva” formula de movilidad, sancionada en diciembre de 2017. Esta fórmula conllevó un aumento de las jubilaciones de 78,5% hasta septiembre; sin embargo, reconoce sobre las remuneraciones tomadas para el cálculo sólo un 65,6%.

Esto produce que a quien aportó siempre por el salario máximo se le reconozca sólo el 85% de ese valor actualizado, y sobre ese promedio de sueldos devaluados se calcule su jubilación. En rigor, todas las jubilaciones actuales parten de un promedio de remuneraciones depreciado, que en definitiva no reconocen el esfuerzo contributivo del jubilado. Solo que en los salarios más altos es más sencillo de visualizar y surge la siguiente pregunta: ¿por qué si los últimos 10 años aporté por el salario “máximo”, mi promedio da menos que el salario máximo actual?

En el primer proyecto del Poder Ejecutivo, que luego de ser modificado en la Cámara de Senadores devino en ley, se usaba el Índice de precios al Consumidor (IPC) del INDEC para la movilidad. Si para calcular el promedio usamos ese criterio salido de la Casa Rosada, el haber original resulta un 22% mayor. Y esto es lo que ha producido una nueva ola de reclamos judiciales.

El error de diseño no solo genera una caída en general de las nuevas jubilaciones sino una discrepancia importante para casos idénticos, pero con distinta fecha de jubilación. Si comparamos dos personas que trabajaron durante los mismos 35 años hasta 2017, con la misma ley uno jubilándose antes (por una diferencia de edad), el que se jubiló en marzo de 2018 cobra un 18% más que el que se jubila hoy, con los mismos sueldos.

Los trabajadores autónomos actualizan su base jubilatoria con el mejor índice, lo cual hace la contradicción aún más evidente.

Es un error de técnica legislativa, dos personas con la misma historia laboral deben cobrar igual, sin importar cuándo soliciten su jubilación.

Esto es irrazonable y debe ser corregido, no solo para el futuro, sino para los que ya están jubilados. De otra manera seguimos generando litigiosidad y abarrotando tribunales por errores de diseño de la ley, que ha logrado que algunos de los nuevos jubilados cobren mal y otros aún peor.

La situación es aún mucho más grave para los recién jubilados que no tienen aportes en relación de dependencia durante los años inmediatos anteriores a la edad jubilatoria. Hemos revisado casos que no trabajaron en relación de dependencia después de los 55 años en donde el criterio reconocido en tribunales arroja diferencias similares a la época en la que no teníamos una ley de movilidad.

Durante el debate en la Cámara de Diputados no hubo voces que propusieran una corrección sobre este punto, un proyecto alternativo o una modificación del articulado en la votación en particular que contuviera un índice único para la movilidad y la actualización de las remuneraciones. Simplemente se estaba a favor o en contra según el color de las banderas enarboladas, sin espacio para mejorar un texto muy mejorable. Todo a pesar de que fuera propuesto desde distintas columnas de opinión, la política dejó fuera a los técnicos y a los jubilados.

Estos jubilados tienen un error de cálculo en su primer haber de jubilación que tampoco figura en los papers de trabajo que han visto la luz en los últimos días. Las mejoras a futuro no alcanzan si dejan a algunos en el camino.