Economía

Largada en pleno movimiento, la nueva modalidad en el circuito de las picadas de autos

Largada en pleno movimiento, la nueva modalidad en el circuito de las picadas de autos

En la era de la liquidez, la firmeza va cediendo frente a la versatilidad, al punto de que ni un horario y lugar señalados gozan de la entidad de antes. Así, sin parada fija, sin espacio-tiempo definido, la modalidad se impone también en las picadas ilegales de autos. Empiezan a andar, se suben a la autopista, se encuentran donde pueden. Se alinean y, a la voz de aura, largan.

En realidad, son tres bocinazos los que signan el comienzo de las picadas. Lo saben quienes corren y también los efectivos de seguridad que los persiguen. Lo saben los familiares de las víctimas de ese mundo signado por los siniestros viales.

Una vista nocturna de la Panamericana, donde son usuales las picadas ilegales. Foto: Rolando Andrade

Una vista nocturna de la Panamericana, donde son usuales las picadas ilegales. Foto: Rolando Andrade

“Es nuevo esto. Yo diría que empezó a pasar este año. Ya no hay parada fija sino que todo se coordina en movimiento”, confirmó a Clarín José María Palomeque, comisario mayor de la Policía de la provincia de Buenos Aires, a cargo de la zona Conurbano Norte. “Como hay allanamientos semanales, quienes corren estas carreras tuvieron que buscar nuevas estrategias para seguir con la práctica”.

Nadie se lo discutiría. Juan, un corredor de picadas que dialogó con Clarín, también lo confirmó: “Desde hace un tiempo se evitan los puntos fijos… eso quedó para los 'perejiles'. Los que corren de verdad porque les apasiona el deporte se encuentran andando. La idea es tomar un circuito que atraviese varios municipios, cosa de cambiar rápido de lugar, si te siguen. O una ruta que tenga entrada y salida de Capital a Provincia, porque la Policía no pasa para el otro lado, pero vos podés”.

Antes los encuentros se coordinaban a través de las redes sociales: ya no. Todo ocurre por Whatsapp, confirmó Juan, porque la apuesta es a lo efímero: “Los grupos se desarman todas las semanas y se vuelven a armar. La gente, incluso, puede cambiar de teléfono… es sabido que si te secuestran o revisan el auto, te sacan el celular y podrían ver todo”.

Uno de los autos incautados por la Policía Bonaerense, en un operativo por picadas.

Uno de los autos incautados por la Policía Bonaerense, en un operativo por picadas.

Viviam Perrone, fundadora de la Asociación Madres del Dolor y una referente en temas viales, se refirió a este punto: “Arman y desarman los grupos en las redes, también por miedo a que alguno esté contando y comparta los videos. Pero ahí es donde saco ventaja yo, porque alguno se acerca y me cuenta todo”.

Los circuitos no varían demasiado, contaron las tres fuentes consultadas: si bien hay una buena movida de carreras ilegales en la zona sur de la Provincia de Buenos Aires, la más relevante es la línea de Panamericana, General Paz, Acceso Oeste y Camino del Buen Ayre. "Así, si estamos en Provincia y nos siguen, corremos a Capital. Y al revés”, resumió Juan.

“A veces bajan a las colectoras y por eso muchas veces recibo las denuncias de los dueños de los restaurantes ahí, que dicen que corren riesgo sus clientes. Es evidente… en uno de los videos que difundimos se ve que van a más de 250 kilómetros por hora”, detalló Perrone. 

Los que corren aseguran que cada vez hay más picadas, aunque ahora no hay puntos de encuentro ni horarios fijos.

Los que corren aseguran que cada vez hay más picadas, aunque ahora no hay puntos de encuentro ni horarios fijos.

Otro cambio respecto de las picadas tradicionales es que quienes antes ostentaban autos de alta gama, ahora optan por vehículos más viejos, explicó Juan: “Para la Policía tiene más impacto público secuestrar un auto de alta gama que después va a donación, que quedarse con un Taunus... ese te lo devuelven en el día”. Pero esto, explicó el joven, “generó un aumento en la cantidad de accidentes porque los autos más viejos son más inseguros”.

Hay quienes se quejan de la falta de espacios legales para las carreras, que reivindican en un sentido deportivo. Y denuncian -en voz baja- que a la salida del Autódromo Oscar y Juan Gálvez, suele haber efectivos de la Policía "pidiendo coima", en palabras de Juan, quien además detalló: “Mientras adentro tenés que pagar entre 1.500 y 10.000 pesos para competir (según el día, según el tipo de carrera...), afuera te espera la Policía para pedirte guita”.

Perrone confirmó haber escuchado esas versiones: “Muchos se quejan de eso… no sé si es así, pero dicen que salen del autódromo y los frenan. Les dicen que tienen el auto 'bajito', que las luces no están bien… siempre les encuentran algo, y por eso no quieren usar el circuito legal. Yo les pregunto porque quiero entender”.

Por último, los días favoritos para las picadas ilegales también cambiaron: antes eran los jueves y viernes; ahora, los miércoles y jueves, confirmaron las fuentes consultadas. Pero mientras Palomeque asegura que “las picadas bajaron muchísimo”, Juan tiene otra perspectiva: “Al contrario: hay cada vez más, y no sólo acá sino mundialmente. Están popularizadas porque salen en las películas, en los dibujitos animados. Hasta las ves en los video juegos”.