Economía

Llegó la BitCow, la moneda virtual que permite invertir en vacas

Llegó la BitCow, la moneda virtual que permite invertir en vacas

Guillermo Villagra tiene la experiencia de varias generaciones dedicadas a la ganadería y aunque a su familia y a sus amigos les haya resultado excéntrico al principio, igual se lanzó a concretar una bitcoin, es decir una moneda virtual, pero respaldada en un activo real: las vacas. La llamó BitCow.

La idea despegó enseguida con la singularidad de que se trata de la primera moneda virtual del mundo relacionada a la ganadería. Y lo que al inicio sonó a experimento, ya tiene actualmente 1.500 BitCow emitidas. Ahora van por la segunda serie para llegar a las 2.500.

Además, el entusiasmo parece haber cruzado fronteras: tienen pedidos para desarrollar franquicias en Uruguay, Colombia y Estados Unidos. Es curioso, Villagra no se sorprende de este nivel de recepción. Este pionero se dio cuenta que en una Argentina con súper cepo, la BitCow permite desde los $10.000 invertir en un activo atado al dólar. Es precisamente ese marco macroeconómico el que venció a resistencia a un instrumento nuevo. “Estamos acercando a otro tipo de inversores al campo y ayudando al desarrollo de la ganadería”, dice Villagra a Clarín.

A diferencia de los fideicomisos tradicionales en los que hay que esperar para hacerse del dinero, con la BitCow se puede obtener de inmediato. La innovación, de acuerdo a Villagra, es haberla atado a un activo físico. Villagra maneja actualmente un rodeo de más de 8.000 cabezas. Y lidera la consultora Open agro.

En el caso de las BitCow está rodeado por un directorio en el que titilan expertos de varias disciplinas, altos ejecutivos de bancos, el genetista Gonzalo Vidal, Ivo Sarjanovic, el ex CEO mundial de Cargill y Paulo Caratti de Digital Services en PwC Argentina. Dicen estar incubando nuevos instrumentos de inversión.

"Básicamente BitCow es una alternativa de inversión pensada para aquellos ahorristas que están buscando ingresar en el negocio ganadero pero que no tienen el tiempo, el conocimiento o los recursos económicos para realizar algo por cuenta propia. Y hay que considerar que, sin llegar a replicar la evolución del tipo de cambio tan rápido como la soja, el precio de la hacienda también se mueve en función del dólar", amplía Villagra.

Para poder ingresar al fideicomiso cada inversor puede destinar un mínimo de $10.000, que equivale al 10% de un BitCow. De este modo, con $100.000 se podrá adquirir una vaca preñada, que representa un BitCow. "Este último valor equivale a dos animales. Se fijó ese número porque está todo incluido: desde el arrendamiento del campo, los insumos y vacunas, hasta los gastos de veterinario. Es accesible porque quien quiera lanzarse por su cuenta a invertir en hacienda debe tener mucha espalda financiera y conocimiento. No es un negocio para cualquiera", plantea Villagra.

El valor del BitCow, además, está respaldado en la realidad por el equivalente a 1,5 vacas. "En esta primera etapa, ya lanzamos 1.500 BitCow al mercado, que cuentan por detrás con el sustento de 2.250 animales", explica Villagra, quien asegura que es una forma de garantizar solvencia y respaldo ante cualquier eventualidad. Por cierto la estructura de las BitCow es la de un fideicomiso privado con todas las regulaciones que implica y que en este caso tiene en el estudio jurídico Tanoria-Casagne a su respaldo legal.