Economía

Planes sociales vs. economías regionales: ofrecieron trabajo para 3.000 y se presentaron 3

Planes sociales vs. economías regionales: ofrecieron trabajo para 3.000 y se presentaron 3

Una oferta de empleo para 3.000 personas que tuvo como respuesta sólo 3 presentaciones de interesados, generó primero curiosidad y luego se transformó en un disparador para intentar cambiar las exigencias contractuales de los planes sociales, porque se cree que fue el factor limitante para que mucha gente aprovechara la oportunidad de tener otro ingreso.

La situación surgió en Chilecito, La Rioja, cuando el intendente Rodrígo Brizuela y Doria armó una bolsa de trabajo rural para sus vecinos, apuntando a que aprovechen las tareas remuneradas en las cosechas de vid y olivo que en general quedan allí en manos de foráneos. Calculan que los trabajadores golondrina se llevan de la zona 120 millones de pesos por año.

El intendente se sorprendió negativamente porque cotidianamente recibe múltiples pedidos de empleo. Entonces se dispararon las preguntas. Y las respuestas apuntaron a que los planes sociales conspiran para que la gente apueste a este tipo de trabajos temporarios, porque si los toman pierden los beneficios que reciben todo el año.

“Hay diversos factores que condicionan, pero el principal es que cuando se los registra en blanco en las actividades rurales, la gente pierde los beneficios estatales: a veces no los recuperan más y en el mejor de los casos tardan meses en volver a conseguirlos”, explicó a Clarín Rural, Raúl Muga, directivo de la Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores (Uatre) en esa zona cordillerana.

Lo bueno es que el caso suscitó inquietud y, más allá de que se espera pueda aprovecharse más la bolsa de trabajo referida, se empezaron a analizar mecanismos legales para flexibilizar las condiciones de los planes sociales, básicamente para que no se pierdan si una persona consigue un trabajo temporario registrado. “Quien tiene una Asignación Universal si se registra en una actividad privada queda tres meses sin cobrar tras la cosecha. No puede ser, ese bache hay que solucionarlo “, indicó Muga.

Según el directivo gremial, “no tiene sentido desaprovechar el trabajo privado que hay en la zona por los cruces registrales que se hacen entre la Anses y la Afip. Necesitamos mano de obra y es muy bueno que se estimulen las bolsas de trabajo, que en el centro del país funcionan muy bien para las tareas rurales estacionales. Debemos instalarlas como opción válida en las provincias donde son importantes las economías regionales. En esta zona tenemos el olivo, la vid, la jojoba y el nogal, y deben ser una fuente de empleo genuina”.

En ese sentido, Muga advirtió que es llamativo el caso de mujeres de mediana edad que pese a tener 7 hijos podrán trabajar y sumar un ingreso a esas familias numerosas, pero no lo pueden hacer porque se les cae la pensión”.

Otro aspecto determinante es que en muchas provincias hay mucho empleo estatal, en el caso de La Rioja llegaría a un tercio de la población económicamente activa. Eso es también es “una competencia para la captación de mano de obra.

De todos modos, un jornal básico rural se paga $1.224 y por mayor volumen puede llegar a 2.700 pesos diarios, lo cual al mes, en un promedio de 20 jornadas, supera los 50.000, un poco más incluso que el salario de un empleado estatal con antigüedad.

Claro que ahí se juega la estabilidad de ingreso que percibe la gente. Por eso, la intención es que se puedan modificar el marco normativo de los planes sociales para aprovechar las oportunidades de empleo privado sin que interrumpan la coberturas sociales de quienes las necesitan y están dispuestos a trabajar para mejorar sus ingresos.