Economía

Por la pandemia, la industria de la natación se ahoga

Por la pandemia, la industria de la natación se ahoga

Por la pandemia, las piletas se quedaron sin agua y muchas ya no volverán a abrir. Presentaron protocolos pero hasta ahora fue inútil. Se ilusionan que con la nueva etapa de la cuarentena se les permita abrir.

Patria Camere reconoce que la ayuda estatal alivia pero que la industria de la natación se ahogó, ya que pese a estrictos protocolos presentados no les permiten abrir las piletas. “El agua da mucho más que el ejercicio de nadar, contiene a todos especialmente a las personas con dificultades ya que permite movimientos que fortalecen el sistema inmunológico. Además sabemos que el agua no contagia”, asegura Camere con tres piletas en concesión en la Ciudad.

En la misma línea se expresa Gustavo Zorrilla, guardavida, nadador y con piletas en Olivos y El Palomar que cerró dos semanas antes de la cuarentena. Cuenta que todos sus ahorros se destinaron para pagar sueldos y tarifas. Alejandro Coronel, entrenador, cuenta que recibe el 75% de un sueldo magro.

25-6-2010 Alejandro Lecot y su hijo Francisco nadadoresfoto maria eugenia cerutti

25-6-2010 Alejandro Lecot y su hijo Francisco nadadoresfoto maria eugenia cerutti

En Córdoba, en cambio, están trabajando normalmente las piletas con enseñanza, natación para bebés y entrenamiento. Rubén Bustos, presidente de la Federación Cordobesa de Natación cuenta que el protocolo exige que no se habiliten las duchas de los vestuarios, pero que la actividad regresó con múltiples cuidados.

Para Alejandro Lecot, campeón de natación, entrenador y organizador de torneos, “la natación exige protocolos muy estrictos que están y es a la vez un deporte con casi nulo riesgo, y en la Ciudad de Buenos Aires, como en muchas otras ciudades del AMBA y la Provincia, aún no se puede ni nadar y trabajar”. Lecot señala que salvo en el Cenard, donde se entrenan los deportistas de alto nivel, el resto está cerrado”.

La natación es una industria que abarca a clubes, concesionarios de piletas, entrenadores y guardavidas, además del personal que trabaja en los lugares, desde médicos, administrativos y mantenimiento. Pero además están los que fabrican y venden mallas, antiparras, y otros elementos de natación, que buscan ser tenidos en cuenta.