Economía

Quién era Sergio Nardelli, el ex CEO de Vicentin que murió de un infarto

Quién era Sergio Nardelli, el ex CEO de Vicentin que murió de un infarto

Sergio Nardelli, el ex CEO de la cerealera Vicentin, murió en la noche del miércoles a causa de un infarto, en su casa de la localidad de Reconquista, en Santa Fe.

Según relataron sus allegados, este miércoles, tras la reunión de Directorio por Zoom que se había extendido hasta últimas horas de la tarde, Nardelli salió a correr por Reconquista y luego sufrió un infarto masivo mientras se duchaba en su domicilio.

A pesar de que era hipertenso, nunca había presentado Un episodio cardíaco, confiaron en su entorno.

A los 59 años, el nieto de uno de los fundadores de la empresa se encontraba transcurriendo semanas muy agitadas por la posible quiebra que enfrentaría VicentIn y las múltiples causas judiciales que lo acechaban.

Sergio Nardelli junto a Mauricio Macri en la planta de Renova Vicentin.

Sergio Nardelli junto a Mauricio Macri en la planta de Renova Vicentin.

Sergio Nardelli comenzó a trabajar en VicentIn en 1987, tres años después de egresar de la Universidad Católica de Argentina (UCA) como Licenciado en Administración de Empresas.

Desde entonces, junto a la familia Padoán, la empresa que fue fundada por su abuelo hace más de 90 años en la localidad de Avellaneda, en el norte de Santa Fe, continuó con su crecimiento, logrando un envión meteórico durante los últimos años.

Es por eso que se encendieron las alarmas cuando Vicentin, que en 2019 llegó a facturar más de 4.000 millones de dólares, se declaró en cesación de pagos.

Luego de que el gobierno nacional de Alberto Fernández anunciara el 8 de junio la intervención y posterior expropiación de la empresa, Nardelli se vio forzado a abandonar el perfil bajo por el que había decidido apostar en estos años al frente de la empresa.

Alberto Fernández, durante una reunión con el director ejecutivo de Vicentín y uno de sus accionistas, Sergio Nardelli, en la Quinta de Olivos. Foto EFE

Alberto Fernández, durante una reunión con el director ejecutivo de Vicentín y uno de sus accionistas, Sergio Nardelli, en la Quinta de Olivos. Foto EFE

Es que a pesar de que el proyecto oficialista fracasó, al igual que la propuesta alternativa que había presentado el gobernador santafesino Omar Perotti, desde junio Sergio Nardelli pasó a ser un personaje que fue sometido a la opinión pública por una pulseada que durante semanas marcó la agenda política junto a la cuarentena por el coronavirus.

A diferencia de su hermano Gustavo, quien también ocupa un lugar en el directorio de Vicentin y hace no mucho fue tentado por Juntos por el Cambio para meterse en la arena política de Santa Fe, Nardelli gustaba manejarse lejos de los flashes y solo era conocido en su ciudad y por los empresarios del rubro.

Cuando se entrevistó junto a otros miembros del Directorio con el presidente Alberto Fernández en la Quinta de Olivos, Nardelli preguntó insistentemente si podía caer preso. Es que una serie de denuncias penales sobre el directorio de Vicentin y su figura le habían quitado el sueño.

En las últimas semanas, al igual que su hermano, la familia Padoán y los otros integrantes del directorio del Grupo Vicentin, Sergio Nardelli se encontraba negociando para vender parte de sus activos a Glencore Agriculture, su socia en Renova y distintos grupos empresarios como el que lidera José Luis Manzano, y así evitar la quiebra.