Economía

Una fábricas de aviones bonaerense, a punto de cerrar

Una fábricas de aviones bonaerense, a punto de cerrar

Petrel, una de las dos únicas fábricas de aviones privadas que funcionan en el país, advirtió que está a punto de cerrar en forma definitiva, a pesar de tiene una orden de compra para exportar ocho avionetas a Colombia y otras dos a otros destinos en el exterior.

Su titular, Carlos Antonietti, dijo que la restricción para volar que le impuso la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) le impide cumplir con la orden de compra del exterior. Y que los costos de mantener la fábrica cerrada lo están ahogando financieramente. "Estamos con el agua hasta el cuello", dijo.

"Venimos reclamando que nos exceptúen de las restricciones para volar, como ya han hecho con otros actores de la aviación. Nosotros funcionamos en el medio del campo, dentro de un municipio donde no hay casos de coronavirus. Y pese a todo, estamos cerrados desde el 20 de marzo", dijo el empresario a Clarín.

La fábrica es un galpón ubicado en Gowland, una localidad ubicada sobre la Ruta 5, a 90 kilómetros de la Capital, que funciona desde 2005 y desde entonces vendió 18 avionetas. "El año pasado certificamos el primer avión íntegramente de diseño local para exportación, a su vez el primero de un lote de ocho aviones que nos hizo una empresa de fumigación de Colombia", dijo Antonietti. "Además teníamos el pedido de otras dos avionetas desde el exterior, desde otros dos países de la región", agregó.

Fabricar un avión en este tipo de empresas es una tarea que combina la alta tecnología con el trabajo artesanal: cada avión demanda entre uno a tres meses de trabajo. En la Argentina, además de Petrel, la única fábrica privada de aviones es la mendocina Laviasa, además de la estatal Fábrica Argentina de Aviones. En el caso de Petrel, la capacidad máxima de producción es entre tres y cuatro aviones a la vez. De modo que para cumplir con un pedido de ocho aviones, hacen falta al menos seis meses y la fábrica tiene sus persianas bajas desde mediados de marzo.

En la mañana de hoy, un twitter de la empresa dirigido al presidente Alberto Fernández, aseguró que iban a cerrar la fábrica. "La ANAC nos fundió", agregó el tweet, que fue tendencia en las redes. El organismo regulador de la aviación decretó, el mes pasado, que las aerolíneas no podrán volar hacer vuelos regulares hasta el 1º de septiembre. Y si bien un decreto posterior hizo algunas excepciones, éstas no alcanzaron a las fábricas de aviones.

-¿Reclamaron ante la ANAC?

-Ante la ANAC, el Ministerio de Producción y la Jefatura de Gabinete. Desde fines de abril hicimos tres presentaciones distintas.

-¿Y cual fue la respuesta?

-Desde el municipio de Mercedes y la provincia de Buenos Aires, todo diez puntos. Se supone que la habilitación para volver a producir era cuestión de días. Pero la ANAC no nos deja volar. Entonces, ¿para qué vamos a producir, si no podemos entregar el producto?

-Un tweet de ustedes dice que ya cerraron.¿Es así? ¿Se presentaron a convocatoria?

-Estamos a punto de cerrar. Si el organismo encargado de regular los vuelos te dice que no podés volar hasta el 1º de septiembre, entonces no podés entregar los aviones que te pide tu cliente.

-¿Y los clientes locales? Además de las exportaciones, decía que tiene pedidos por otros siete aviones.

-En este momento está todo parado. Nosotros teníamos cheques por trabajos de enero, febrero y marzo, que eran para cobrar entre marzo y abril. Los clientes son las escuelas de vuelo a las que les vendemos los aviones. En cuanto se decretó la cuarentena, ellos vaciaron sus cuentas y nos llamaron para avisarnos que los cheques que nos habían entregado iban a rebotar. Es así como estamos hoy.