Mundo

El dólar débil en el mundo, ¿una oportunidad para la Argentina?

El dólar débil en el mundo, ¿una oportunidad para la Argentina?

El dólar débil y tasas de interés negativas en el mundo resultan una combinación que suena a música en países en desarrollo como el nuestro: cuando ocurre se nota en precios potentes de las materias primas que exportamos. Aunque nos parezca extraño en Argentina, con un blue en torno a los $ 132, el dólar en el planeta se encuentra en su menor nivel desde 2018 y desde fines de este marzo ya se desplomó casi 9% frente a una canasta de monedas en la que titilan el euro y el yen. ¿Habrá comenzado un nuevo ciclo que ayude a cambiar un escenario amenazador en términos de indicadores sociales?

De acuerdo a un informe reservado de The Rohatyn Group, un selecto grupo inversor con sus pies en todo el globo, el corazón en Nueva York y que tiene entre sus socios al ex CEO de YPF, Miguel Gutiérrez; hay viento de cola. ¿Podremos aprovecharlo, o será todo en vano?

Estos expertos sostienen que estamos frente a un punto de inflexión y que el dólar estará en un período de debilidad durante muchos años. Argumentan que cuando la divisa se deprecia más de un 28%, ese ciclo se extiende al menos 6 años.

“Típicamente la debilidad del dólar se produce en un escenario de alta emisión monetaria y cuando se dispara el déficit fiscal”, subrayan. Así observan como correlato altos precios en los granos y carnes, en el cobre, los metales preciosos y el petróleo.

Claro que advierten riesgos a ese panorama. Por ejemplo, si se intensifican las tensiones políticas de cara a las elecciones de noviembre en EE.UU, que generan incertidumbre y creciente volatilidad lo que lleva a refugiarse en el billete verde. O si vuelve una segunda ola de Covid 19.

También deslizan que las elecciones de EE. UU. no son neutras en términos de fortaleza o debilidad del dólar. Los demócratas van a revertir la reducción de impuestos.

En el otro extremo, los republicanos van a seguir rebanando los impuestos y presionando por tasas bajas que generan un dólar débil, como le encanta decir a Donald Trump.

“Definitivamente es otro ciclo”, suelta un asesor del ministerio de Economía y pidió reserva de su nombre. “Un fenómeno nuevo tras 10 a 12 años en los que tuvimos fortaleza el dólar. Esto viene acompañado por signos positivos para los mercados emergentes”.

Concluye: “cuando las commodities mejoran de precio en términos relativos, a la Argentina le va bien”.

Según confiesa, este nuevo escenario se coló en la agenda del ministro Guzmán. En su círculo íntimo habría diferencias acerca de cuándo empezar a negociar con el FMI. Para algunos, si la situación del mundo comienza a mejorar y este nuevo ciclo se convierte en viento de cola, para la Argentina será más difícil.

Otro sería el cantar si se encara en medio de la catástrofe. “Esta es una oportunidad de oro para acordar ahora con el FMI”, dice el asesor admitiendo que no es muy escuchado.

Cuando se pregunta a unos y a otros si despejada la deuda, sin presiones sobre el tipo de cambio y precios más altos para los productos de exportación, volverán las inversiones, coinciden: “Si hay condiciones, la plata que vuelve es la de los argentinos, la del colchón y la del exterior y regresará ya sea para la construcción como para la compra de empresas multinacionales que bajan la persiana”. Otro imán sería Vaca Muerta que podría ser un ave fénix con precios futuros del crudo que lo ubican en 48 dólares en 2021. El punto de equilibrio en Vaca Muerta es US$ 45.

El dólar débil ayudaría a esa explotación. The Rohatyn Group cree que se va a depreciar otro 1% al final de este año y 7% en los próximos cuatro. Ojalá.