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La fórmula de Daniil Medvedev, el campeón de Cincinnati que en silencio se metió entre los 5 mejores del mundo

La fórmula de Daniil Medvedev, el campeón de Cincinnati que en silencio se metió entre los 5 mejores del mundo

Ni Rafael Nadal y su consagración en Montreal. Ni Roger Federer o Novak Djokovic y sus regresos al circuito tras unas semanas de vacaciones. Ni Nick Kyrgios y sus show dentro y fuera de las canchas. Sobre el cemento estadounidense, nadie pudo robarle los flashes por mucho tiempo a Daniil Medvedev.

El ruso de 23 años coronó este domingo tres semanas de ensueño en la gira previa a Flushing Meadows. Venció por 7-6 (7-3) y 6-4 al belga David Goffin en la final del Masters 1.000 de Cincinnati, sumó su primer título en esa categoría y se metió por primera vez en el top 5 del ranking.

Medvedev, nuevo número cinco del mundo, irrumpió en el circuito en 2016 como una de las grandes promesas de la Next Gen. Pero fue recién a fines de 2017 cuando empezó a tomarse más en serio su carrera. Los resultados no tardaron en llegar. En 2018 festejó en las tres finales que disputó -Sydney, Winston Salem y Tokio- y este año, se coronó en Sofía y alcanzó además las instancias decisivas en Brisbane, Barcelona, Washington y Montreal antes de gritar campeón en Cincinnati.

¿Qué cambio en su forma de encarar el tenis? Comenzó a entrenar con más intensidad, construyó un equipo de trabajo que incluyen un entrenador mental y un fisioterapeuta y se comprometió a cuidar más su cuerpo, por lo que modificó su dieta y dejó un poco de lado los dulces y los postres, su debilidad. Y dejó también de viajar con su consola de videojuegos, una adicción para él.

"Soy un loco del FIFA. Es un vicio, me vuelve loco. Y veo incompatible tener la consola en el hotel y hacer buenos resultados. Cuando voy a casa disfruto de ello", comentó hace unos días.

El ruso es el jugador con más victorias en esta temporada, 44. Foto AP/John Minchillo

El ruso es el jugador con más victorias en esta temporada, 44. Foto AP/John Minchillo

Lo que no cambió el ruso fue su tenis, poco convencional y poco estético, pero potente y efectivo. Juega tan cómodo con su revés -muy inusual y uno de los más planos del circuito- como con su derecha. Pero sus mejores armas son su saque y su capacidad de cambiar de estrategia durante el partido.

“No siempre entiendo lo que hace , pero tengo que dejarlo hacer”, comentó el año pasado su entrenador Gilles Cervara, luego de la derrota de su pupilo en la tercera ronda de Wimbledon ante Adrian Mannarino.

En ese partido, Medvedev estaba dos sets abajo y como su rival estaba devolviendo todos sus servicios, decidió probar algo diferente. En lugar de sacar desde bien cerca de la “T”, como hacen los singlistas, lo hizo parado casi sobre la línea lateral, como suele verse en los dobles. Así, confundió a su rival y logró llevar la definición al quinto set.

Tan bien funcionaron esos "servicios locos", como él mismo los bautizó, que junto a Cervara comenzaron a practicarlos en los entrenamientos y hoy forman parte de su arsenal habitual.

Medvedev jugó 16 partidos en los últimos 20 días y solo perdió dos, las finales de Washington y Montreal. Foto AP/John Minchillo)

Medvedev jugó 16 partidos en los últimos 20 días y solo perdió dos, las finales de Washington y Montreal. Foto AP/John Minchillo)

Algo parecido ocurrió en la semifinal de Cincinnati en la que sorprendió a Djokovic. Con el serbio 1-0 arriba en sets, el ruso comenzó a buscar aces también con su segundo saque.

“No he visto muchas veces conectar así el segundo servicio, básicamente jugó con dos primeros saques”, reconoció el número uno, a quien ya había vencido en los cuartos de final de Montecarlo.

Esa facilidad para la improvisación combinada con su talento con la raqueta, una mentalidad fría, que contrasta con su simpatía fuera de la cancha, y un físico incansable -jugó 16 partidos en los últimos 20 días y perdió dos, las finales en Washington y Montreal- transformaron al ruso en la gran revelación de este 2019.

Ya es el jugador con más victorias de esta temporada. Suma 44 contra las 41 de Nadal, las 39 de Federer y las 38 de Djokovic. Y ahora, desde el top 5 del ranking, se perfila como la gran amenaza del Big Three para el último Grand Slam del año.