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12/01/2020: Saturno y Plutón, una conjunción de alto impacto

12/01/2020: Saturno y Plutón, una conjunción de alto impacto

“Como es arriba es abajo; como es abajo es arriba”. En esto se basa la premisa astrológica que nos dice que cuando hay algo nuevo en el cielo también lo habrá en la tierra. Así, los ciclos de los planetas y las estrellas indican muy claramente lo espiritual que subyace en los ciclos que gobiernan todas las cosas materiales.

Ptolomeo, “el príncipe de los astrólogos”, dijo hace muchos años: “Si quieres conocer el secreto de la generación y la corrupción, observa el ciclo de las 120 conjunciones”, porque esa es la cantidad de combinaciones que se pueden dar con el septenario, o sea, los siete planetas antiguos combinados entre sí.

En cada conjunción, por lo tanto, se renovará algo. El hecho de que durante este año 2020 haya una gran concentración planetaria en Capricornio, significa que hay (y habrá) un gran desbalance energético. Muchos ciclos finalizan y muchos comienzan. Cuando eso ocurre, no hay equilibrio entre las fuerzas celestes… Y si no hay equilibrio en el cielo, entonces tampoco lo habrá en la tierra.

Tensión en el cielo, tensión en la Tierra

Plutón, el gran transformador, comenzó a transitar Capricornio en diciembre de 2008. Actualmente, se encuentra atravesando los primeros grados del tercer decanato, donde se conjuntará el 12 de enero con Saturno, el planeta de los límites y la restricción, que ingresó a ese signo a finales del 2017.

Júpiter y Marte también se suman. Este año, Júpiter también está transitando Capricornio; y Marte transitará el signo a partir de mitad de febrero y durante el mes de marzo, agregando tensión a la ya difícil conjunción cuya influencia está activa desde hace un tiempo. Como Júpiter está en un signo que no le es afín, exagerará las cosas para mal.

Este importante ciclo de Saturno con Plutón, que se repite aproximadamente cada 36 años, sincroniza con tiempos de mucha tensión para la humanidad. Momentos de crisis y contracción, a decir del astrólogo e historiador Richard Tarnas, quien en su libro “Cosmos y Psique” hace un recorrido histórico por los tiempos que acompañaron a esa conjunción a lo largo de la historia.

La relación entre estos dos planetas estuvo presente en muchas dificultades importantes de la humanidad como las guerras mundiales, la guerra fría, las crisis de oriente y las guerras árabes-israelíes. La crisis del ‘30 y el ataque a las torres gemelas se encuentran también relacionadas con la alineación de esos dos planetas; en la conjunción de 1982, se dio la crisis de los misiles y el bombardeo de petroleros en el Estrecho de Ormuz, así como nuestra guerra de las islas Malvinas.

Triplicidad: el nuevo orden de Acuario

Pero no es lo único que sucede en el cielo. Estamos viviendo tiempos de cambios que coinciden, además, con la finalización de un ciclo mayor de Júpiter con Saturno, el ciclo de los llamados “cronocratores” (los planetas que marcan tiempos).

Los planetas más alejados y mayores de la antigüedad finalizan un largo periplo de 240 años en signos de Tierra para comenzar su ciclo de conjunciones en Aire. Esto representa un salto de paradigma para la humanidad, un nuevo orden mundial a partir del cambio de Triplicidad de la próxima conjunción de estos gigantes que se unirán en Acuario.

Los signos de Tierra están relacionados con lo concreto, lo práctico, lo material, lo tangible, con los bienes, la productividad, la economía y la propiedad: tanto tienes, tanto vales.

Los signos de Aire, en cambio, son signos humanos, sociales, de asociación e intercambio, de comunicaciones, ciencias, artes y relaciones. Se puede pensar que a partir de la conjunción del año 2020, el mundo tendrá una estructura socioeconómica diferente, que las ciencias, la comunicación (que ya ha sufrido un notable cambio), las relaciones sociales e, incluso, la sociedad probablemente se organicen y sean vistas de otra forma.

Tampoco el “índice cíclico planetario”, desarrollado por el astrólogo Henri Gouchon (fallecido en 1978), nos marca tiempos de paz. Ya que confluye una excepcional concentración de planetas que anuncia una fase particularmente importante en la historia del mundo.

La herramienta desarrollada por Gouchon -y perfeccionada por André Barlbaut- fue diseñada para observar la variación entre tiempos de paz o de bienestar social y tiempos de crisis económica, escasez o fuertes tensiones que pueda vivir la humanidad. Nos dice que cuantos más planetas lentos se encuentren juntos, el “índice cíclico”, que está dibujado en un gráfico de dos variables, bajará formando picos descendentes indicando fuertes presiones para la humanidad.

De acuerdo con el programa Meridian, este es el gráfico para los próximos años:

Según el Índice Cíclico, el pico descendente más bajo se encuentra situado entre los años 2020 y 2022.

Según el Índice Cíclico, el pico descendente más bajo se encuentra situado entre los años 2020 y 2022.

En este gráfico, los picos descendentes más notables se produjeron entre los años 1942 y 1946.

En este gráfico, los picos descendentes más notables se produjeron entre los años 1942 y 1946.

Patricia Kesselman es astróloga y tarotista.