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A 13 años de la nevada en Buenos Aires: ¿qué pasó ese día en el Aeropuerto de Ezeiza?

A 13 años de la nevada en Buenos Aires: ¿qué pasó ese día en el Aeropuerto de Ezeiza?

En los últimos 13 años, cada invierno los meteorólogos explican que el fenómeno ocurrido hace exactamente ese tiempo podría volver a suceder, eventualmente, si se diera una serie de condiciones climáticas. Pero no sucede.

El lunes 9 de julio de 2007, entre la tarde y la noche, nevó en la Ciudad de Buenos Aires y el Conurbano. Al día siguiente, el paisaje seguía siendo blanco.

Habían pasado 89 años desde la vez anterior, la única hasta entonces registrada por la meteorología que abarcó toda el AMBA.

9 de julio de 2007: nieve en el Aeropuerto de Ezeiza.

9 de julio de 2007: nieve en el Aeropuerto de Ezeiza.

La mayoría de los recuerdos de quienes lo vivieron comienzan con un día frío, gris y feriado, con estufas encendidas y ninguna gana e salir a pasear, por más que no hubiera cuarentena ni aislamiento. Pero los planes cambiaron entre las cuatro y las cinco de la tarde.

Para el Aeropuerto Internacional Ministro Pistarini, de Ezeiza, fue la segunda nevada. Lo inauguraron en 1949 -en 1918 el lugar era campo abierto perteneciente a la estancia Los Remedios-, y en las primeras horas del 31 de mayo de 1993 cayó nieve, pero en un volumen muy menor comparado con 2007.

En aquella ocasión de 1993, el fenómeno se extendió hacia el sudoeste, por Cañuelas, Brandsen y Lobos. Hacia el lado de Capital, apenas hubo aguanieve en Lomas de Zamora, Turdera, Banfield y Monte Grande, aunque la sensación térmica estuvo por debajo de los 6 grados bajo cero.

En el Aeropuerto de Ezeiza, la franja horaria en la que la nieve empezó a cubrir las pistas suele ser un momento de transición, con pocos aterrizajes y el comienzo de los despegues. El 9 de julio de 2007, a esa hora, en el hall eran más las despedidas que los reencuentros.

El aeropuerto de Ezeiza cubierto de nieve, el 9 de julio de 2007.

El aeropuerto de Ezeiza cubierto de nieve, el 9 de julio de 2007.

"Fue realmente histórico", recuerda Norberto Dupesso, periodista acreditado en Ezeiza desde hace cuatro décadas y director del portal Airport News.

"La situación incomparable con cualquier otra no tuvo que ver sólo con las emociones y las imágenes blancas de la autopista, las casas y los edificios -dice Dupesso, que vive en Monte Grande, a 8 kilómetros de autovía del Aeropuerto-. Además el Ministro Pistarini se puso a prueba. Los encargados debieron buscar anticongelantes en grandes cantidades y de manera urgente para que se pudiera seguir trabajando con normalidad".

9 de julio de 2007: nieve en el Aeropuerto de Ezeiza.

9 de julio de 2007: nieve en el Aeropuerto de Ezeiza.

"La solución química que se utiliza es glicol y urea -sigue explicando-. Llevar adelante el procedimiento fue todo un desafío para el personal en tiera. Pero también para todo lo que conlleva la seguridad aérea: los pilotos y el personal pusieron todo de sí para que el servicio no se viera interrumpido. Ese día, todo funcionó con éxito".

Dupesso recuerda con orgullo local un detalle de aquel 9 de julio. "Fue la primera nevada del Aeroparque Metropolitano y la segunda en el de Ezeiza. No obstante, en Capital sufrieron reprogramaciones y acá no. Hubo todo un laburo para que los slots (los intervalos de tiempo asignados a cada avión para las maniobras de despegue o aterrizaje) se respetaran", caracteriza el "hombre aeropuerto".

9 de julio de 2007: nieve en el Aeropuerto de Ezeiza.

9 de julio de 2007: nieve en el Aeropuerto de Ezeiza.

La nevada tomó por sorpresa a la gran mayoría, pero no a todos. Ya desde unos días antes los meteorólogos preveían la posibilidad de que el fenómeno se diera en el Área Metropolitana de Buenos Aires.

"Para analizar lo que sucedió ese día -explica Fernando Confessore, que además de periodista y meteorólogo es despachante de aeronaves-, hay que remontarse tres días antes, al 6 de julio, cuando una masa de aire de origen polar llegó desde la Patagonia a la región Central, con valores mínimos inferiores a 0 grado".

"El día previo a la nevada en Buenos Aires -continúa Confessore-, los vientos del Este aportaron la humedad necesaria como para que hubiera nubosidad y se produjera la precipitación en forma de nieve al día siguiente".

Nieve en la autopista. 9 de julio de 2007.

Nieve en la autopista. 9 de julio de 2007.

"Confe" rememora aquellos días que para él fueron agitados. "Me la pasaba chequeando información ya desde los días previos", relata. Llovía y la temperatura seguía bajando. Cuando la nieve pasó del pronóstico a los hechos, dice que lo primero que hizo fue salir a la calle y tocar los copos "para poder creer que fuera real".

Todos los años, alguien pronostica que podría haber una nueva nevada. Pero los antecedentes de más de un siglo no mienten: la probabilidad es escasa. "Y sí, se puede volver a repetir -concede Confessore-, pero sigue estando dentro de la categoría de fenómenos que se suelen registrar con muy baja frecuencia en nuestra zona".

JT