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Chile aspira vender U$S 5.000 millones de cerezas a China en cuatro años

Chile aspira vender U$S 5.000 millones de cerezas a China en cuatro años

La producción de cerezas en Chile alcanzó a 225.548 toneladas, récord histórico, que es 27% superior a la del anterior ciclo 2018/2019. El resultado fue que la cosecha 2019/2020 representó en valor más de U$S 1.400 millones, y ella fue la tercera producción agroalimentaria chilena así como la de más rápido crecimiento.

La característica temporal de la producción de cerezas en Chile es que la cosecha comienza en octubre, y se completa en los siguientes 45 días. Esto se une a dos datos estratégicos esenciales respecto a las cerezas chilenas: el primero es que 91% de la producción se destina a un solo mercado, que es China, el eje del consumo mundial en la década del 20’.

El año pasado, antes de la pandemia del coronavirus, el boom de consumo en la República Popular ascendió a U$S 6,9 billones, y se sustenta en el hecho de que la nueva clase media tiene ingresos libremente disponibles, más allá de satisfacer las necesidades básicas de alimentación, vivienda y salud, que crecen 15% anual.

El segundo es que la masa de las cerezas exportadas (87% del total) arriba a la República Popular antes del 25 de enero, que es cuando comienza el “Año Nuevo Lunar” (“Festival de la Primavera”), que es el gran festejo de la civilización china desde hace miles de años, dónde la regla es –prácticamente un imperativo social- realizar presentes significativos a familiares y amigos.

En los días de festejo del “Festival de la Primavera” los chinos se movilizan en todo el país buscando reunirse con sus familias. Son más de 150/ 200 millones los viajeros domésticos de la República Popular, que en su mayoría utilizan la red de trenes super-rápidos que unen todas las grandes ciudades del país, y que ya ascienden a más de 40.000 kilómetros de extensión.

Las cerezas chilenas han dejado de ser commodities indiferenciados y se han convertido en un regalo extremadamente apreciado cercano a los artículos de lujo. Se realizan además con marca (”Hechas en Chile”), por definición de precios elevados.

El eje del consumo en China es la nueva clase media que tiene ya 440 millones de integrantes con ingresos per cápita comparables a los norteamericanos (U$S 35.000 / U$S 45.000 anuales), y que crece 12,5% por año. Esa clase media será de 780 millones de integrantes en 2025, para trepar a más de 1.000 millones en 2030, lo que significa que abarcaría a más de 60% de la población. En ese momento, la República Popular podría caracterizarse en un sentido estricto como una sociedad de clase media.

De esta clase media es de donde surgen los 150 millones de turistas chinos que viajaron al exterior el año pasado, y que gastaron por viaje y cabeza U$S 8.700, más que los turistas alemanes y norteamericanos. Para ella, lo fundamental de los productos que consumen es la calidad y la reputación (marca), y no el precio. Por eso adquieren en gran escala, y en forma creciente, cerezas chilenas.

La Federación de Productores Chilenos de Frutas (Fedefruta) sostiene que han plantado más de 38.000 hectáreas de cerezas en 2020, y esperan que la producción se triplique en los próximos cuatro años (pasaría de las 228.548 toneladas actuales a 600.000 toneladas en 2024/2025), lo que implicaría un valor de U$S 5.000 millones, o más.

Chile tiene un acuerdo de libre comercio con la República Popular firmado en 2009, y es uno de los dos únicos pactos que ha sellado China en América Latina (el otro es con Perú).

El cierre de la economía china provocado por la pandemia del coronavirus hundió el producto un 6,8% anual en el primer trimestre del año, con una brutal interrupción de las cadenas logísticas y el transporte interno que afectó duramente a las exportaciones de cerezas chilenas, que disminuyeron entre un 15% y un 20%, y ocasionaron pérdidas por más de U$S 200 millones.

Lo que aumentaron, y en gran escala, fueron las ventas por Internet (e-commerce) que crecieron más de 30% en ese periodo, en lo que todo indica que es un cambio permanente de carácter estructural que modifica irreversiblemente la forma de vender en China.

La caída de la producción en el primer trimestre desató una disminución de entre un 40% y un 60% en los precios de las cerezas chilenas. El valor de 1 kilo de cerezas de Chile en el mercado doméstico de la República Popular es U$S 14 / U$S 16, aunque en los momentos centrales del “Año Lunar” trepó a U$S 20/ U$S 25).

El auge de la producción y exportación de las cerezas chilenas a China recién comienza.