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"Cocinar sin gluten no es cocinar para un enfermo, sino para no enfermar a una persona sana"

Ale Temporini es cocinera, docente e influencer especializada en cocina sin gluten. Su vínculo con la celiaquía comenzó hace doce años, cuando su hija menor fue diagnosticada luego de años de malestares sin respuesta por parte de diferentes especialistas. Poco después, ella misma y también su hija mayor confirmaron que eran celíacas ​y así su hogar por completo transformó sus hábitos.

En Mi aventura sin gluten (Grijalbo), cuenta los vaivenes de ese recorrido y ofrece recetas de todo tipo, para desmitificar los límites de las personas con celiaquía. En diálogo con Entremujeres Clarín, contó cómo enfrentan el día a día, más allá de la alimentación​.

"Mi aventura sin gluten"

"Mi aventura sin gluten"

El gluten está presente en todos lados, desde un caramelo hasta un lápiz de labios”, sostuvo la cocinera como para introducir el tema. No se trata sólo de la comida: desde que su familia fue diagnosticada, ella se convirtió en una experta lectora de etiquetas, y eso incluye incluso los productos de perfumería.

A pesar de haber cocinado durante toda su vida y de ser una profesional del rubro, este episodio la enfrentó a un mundo nuevo. “Una vez que tuve el diagnóstico fue como salir a la calle y darme la cabeza contra la pared. Parar en el kiosco, algo que hace cualquier madre, dejó de ser algo normal: no había nada, ni un caramelo, ni un chicle, la nada misma. Era muy difícil la parte social. En los supermercados tampoco había mucho. Yo vivo en Provincia, y cada vez que tenía que comprar algo me tenía que hacer 60 kilómetros”, comentó Ale.

El primer impacto fue complicado, sobre todo, por el desconocimiento. “Si hubiese tenido más información y me hubiesen contado cómo era la cocina sin gluten como hoy lo cuento yo, hubiese sido todo muchísimo más fácil”, dijo Temporini, quien rememoró la gran cantidad de frustraciones que protagonizó hasta dar con las recetas indicadas.

Actualmente las opciones sin gluten mejoraron, según destacó la cocinera, que ya es una experta. “Si yo comparo la oferta de gluten de ahora con doce años atrás, cambió un 100%. Todavía falta un montón, más en el tema de comidas listas, pero es de a poco y es parte de la educación”, señaló.

Ale Temporini en acción

Ale Temporini en acción

Mientras tanto, y más de una década después de tomar el primer contacto con la celiaquía, Ale se encargó de informar a su entorno. “La solución que encontré fue comunicar a toda mi parte social qué es la cocina sin gluten, qué cuidados había que tener y aclarar que cuando cocinaban no estaban haciéndolo para un enfermo, sino para una persona sana, por eso era tan importante asumir el compromiso de no enfermar a esa persona”.

La chef -que es una estrella en Instagram- tomó como un desafío el hecho de especializarse en cocina sin gluten, pero también el de instruir a otros. Su primer libro, ofrece más de setenta recetas, presentadas de manera didáctica. Sus favoritos, junto a sus hijas, los panes y los ravioles. “Me di cuenta que el tema era contar y enseñar porque sino del otro lado no iba a recibir nada, porque no había información”, concluyó.


Una receta: torta de frutas de estación sin TACC

Torta de frutas de estación

Torta de frutas de estación

Ingredientes secos

  • 2 cdas. de mix de harina sin gluten
  • 1 cda. de harina de trigo sarraceno
  • 1 cda. de harina de sorgo
  • 4 cdas. de azúcar (usé integral)
  • 5 cdas. de azúcar extra para el caramelo (mi base es de 24 cm)

Ingredientes húmedos

1 naranja cortada en rodajas finas

1 mandarina cortada en rodajas finas

1 pomelo cortado en rodajas finas

4 huevos

Ralladura de un limón

1 cda. de aceite de coco sabor manteca

Preparación

  • Hacer primero el caramelo: calentar la sartén (yo uso una de hierro). Cubrir la base con azúcar (así se disuelve más rápido). Chequear el caramelo sin mover hasta que tome un color tostado. Colocar encima las rodajas de fruta (las de la lista o las que estén en temporada).
  • En un bowl, poner los huevos y comenzar a batir con batidora manual o de pie. Cuando espumen, agregar el azúcar en forma de lluvia y la ralladura, sin dejar de batir. Cuando la preparación llega a punto letra (se puede “escribir” sobre el batido y éste no se baja), añadir las harinas tamizadas en forma envolvente. Una vez integrado, agregar el aceite de coco muy suavemente para evitar que se baje (no lleva leudante, así que hay que cuidar el volumen).
  • Colocar la masa encima del caramelo con la fruta, volver al fuego, primero fuerte por unos 3 minutos y luego al mínimo, tapada, por unos 10 minutos más.
  • Sacar del fuego y desmoldar, invertida, en un plato. ¿Cómo sabemos cuándo está lista? Tocando el bizcochuelo: si no se pega en los dedos, ya está. También se puede usar un palillo para pinchar la masa: tiene que salir seco.
  • Un secreto: antes de desmoldar, conviene poner el fuego fuerte unos segundos para que el caramelo se desprenda bien de la base. También es bueno tener la precaución de desmoldar sobre una base grande (para no quemarse con el caramelo). Se puede acompañar así, calentita, con una bocha de helado de vainilla.