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El curioso caso del hombre nunca bebía alcohol pero vivía borracho

El curioso caso del hombre nunca bebía alcohol pero vivía borracho

Cambios abruptos de personalidad, depresión, conducta agresiva, pérdida de memoria e incapacidad para concentrarse fueron algunos de los síntomas que experimentó un hombre que simplemente había comenzado a tomar un antibiótico por una herida en uno de sus pulgares. Definitivamente no era algo normal.

Este hombre, en los Estados Unidos, comenzó a tomar el medicamento en 2011. Con ello arrancó también una pesadilla. Apenas una semana después de finalizar el tratamiento comenzaron esos síntomas. Pero eso no fue todo.

El malestar, más agudo por momentos, continuó durante algunos años y, finalmente, en 2014, comenzó a develarse qué lo originaba. Lo más curioso fue cómo se llegó a un diagnóstico certero.

Ese año fue detenido por la policía bajo sospecha de conducir ebrio. Rechazó hacerse la prueba del alcoholímetro y fue hospitalizado. Allí comprobaron que su nivel de alcohol en sangre inicial fue de 200 mg por decilitro, lo equivale a una gesta de al menos diez vasos de bebida alcohólica. Pero había un detalle: él no había tomado.

El personal del hospital y la policía no podían creele cuando negó repetidamente que hubiera tomado alcohol. Se recuperó completamente y fue dado de alta.

Hasta la depresión más grave se puede superar con un tratamiento adecuado.

Hasta la depresión más grave se puede superar con un tratamiento adecuado.

Ante las sospechas del paciente de estar sufriendo una enfermedad, su tía le compró un alcoholímetro para registrar sus niveles de alcohol en el aliento y lo convenció de visitar Ohio, donde habían tratado un caso similar con éxito. En los análisis que le practicaron se detectaron Saccharomyces cerevisiae (levadura de cerveza) y S. boulardii en heces.

El hombre recibió una comida de carbohidratos y se controlaron sus niveles de alcohol en sangre durante unas pocas horas. A pesar de no haber consumido alcohol, sus niveles se dispararon, por lo que le diagnosticaron el extremadamente raro síndrome de la auto cervecería, también conocido como síndrome de fermentación intestinal.

Esa extraña condición hace que el sistema digestivo produzca suficiente etanol como para intoxicarte. Los intestinos de todas las personas producen una pequeña cantidad de alcohol al digerir los alimentos azucarados y con almidón, pero cuando Saccharomyces cerevisiae está presente en el intestino, los niveles se disparan. Se han reportado unos pocos casos en los últimos años, según reproduce el sitio ABC.

Aunque recibió medicamentos antimicóticos para tratar la afección, tuvo una recaída que lo llevó a golpearse la cabeza, lo que le causó un sangrado intercraneral. Al ser internado en el hospital, la prueba de concentración de alcohol en la sangre arrojó que tenía 400 mg/dl, el doble de cuando fue detenido por manejar intoxicado. 

“La policía, los médicos, las enfermeras e incluso su familia le dijeron que no estaba diciendo la verdad, que debía ser un alcohólico de clóset,” dijo Fahad Malik, uno de sus doctores.

El hombre finalmente encontró su cura tras contactar con los médicos del Centro Médico de la Universidad de Richmond en la ciudad de Nueva York, quienes han sido los encargados de documentar este caso, el primero asociado a la toma de antibióticos, según publica la revista "BMJ Open Gastroenterology".

"Creemos que los síntomas de nuestro paciente fueron provocados por la exposición a antibióticos, lo que resultó en un cambio en su microbioma gastrointestinal que permitió el crecimiento excesivo de hongos", señalan los médicos que lo trataron.

Actualmente, según la publicación, el hombre, del que no se sabe el nombre, lleva un año y medio sin síntomas, continuando con su vida anterior. Incluso puede llevar una dieta normal mientras sigue comprobando esporádicamente sus niveles de alcohol en el aliento.