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Francis Mallman cierra uno de sus exclusivos restaurantes por la crisis del coronavirus

Francis Mallman cierra uno de sus exclusivos restaurantes por la crisis del coronavirus

Francis Mallmann es un referente argentino de alta gastronomía ligada al vino. Eligió Mendoza hace 23 años para instalar su restaurante 1884 en Bodega Escorihuela, donde el 95 % de sus clientes eran extranjeros hasta que llegó la pandemia del coronavirus. Esta mañana, el chef, que ha pasado los tres meses de cuarentena en Mendoza, confirmó que cerró su restaurante emblema del enoturismo pero que sigue apostando al país con otros cuatro emprendimientos gastronómicos en Mendoza, y un total de 11 restaurantes en el mundo.

El contexto es difícil. Hemos decidido cerrar 1884 hasta que vuelva el turismo internacional, que no será pronto”, dijo Mallmann, en un adelanto al programa Rumbo Directo, de radio Nihuil de Mendoza. Sus declaraciones buscaron poner punto final a varias semanas de rumores de cierre del restaurante de la Bodega Escorihuela, ubicado en Godoy Cruz y que pertenece a los empresarios Nicolás Catena y Baron Eric de Rothschild.

El restaurante 1884, de Francis Mallmann, está ubicado en Godoy Cruz, Mendoza.

El restaurante 1884, de Francis Mallmann, está ubicado en Godoy Cruz, Mendoza.

1884 había abierto sus puertas en 1996 y basaba su menú en la parrilla y los platos al horno de barro. En 2014 había sido elegido como uno de los mejors de Latinoamérica en el ranking de los 50 Best Restaurants. El precio promedio por persona rondaba los 80 dólares, sin incluir los vinos.

El chef, que ha sido la figura que abrió la enogastronomía de nivel internacional en la provincia cuyana, admite la crisis que trajo la pandemia. “Es un momento de introspección, estamos tristes”, describió . Y explicó: “No es fácil remontar un restaurante sin turistas y con delivery no alcanzamos a cubrimos los costos, pero tenemos que ser optimistas. Esto va a pasar y vamos a ser mejores”.

Mallmann definió a Mendoza como el destino turístico “más importante del país”. Elogió el paisaje cordillerano y el camino recorrido por las bodegas y las distintas administraciones de gobierno local en la atracción de turistas nacionales y extranjeros. “Soy optimista. Van a pasar estas olas malas y volveremos a ser los de antes”, arengó Mallmann, que ha sido un trotamundo. Vivió muchos años en París y, a través de las redes sociales, lo siguen fanáticos de distintos países. “He pasado mis últimos años arriba de un avión”, describió.

Mallmann tiene cinco hijos. Las dos más pequeñas, Eloísa y Alba, viven en Mendoza. Son hijas de su matrimonio con la cocinera Vanina Chimeno, propietaria de los restaurantes María Antonieta y Orégano, en la ciudad de Mendoza.

Otros restaurantes de Mallmann en Mendoza

La estadía extendida del chef en Mendoza ha dado pie a un nuevo proyecto gastronómico en la bodega Kaikén, de Vistalba, al que llamó Ramos Generales. “Lo abrimos justo en la pandemia y está trabajando mucho, muy bien”, afirmó. En este nuevo espacio todo transcurre al aire libre. “Kaikén es un lugar muy exitoso, de buenos sándwiches, de parrilla, donde estamos los sábados y domingo”, precisó.

El cocinero mantiene abierta la pizzería gourmet Orégano, dirigida por su mujer, que creó un almacén de productos regionales. Y sus socios adelantaron que mantendrá abierto el restaurante "Siete Fuegos" en el resort vitivinícola The Vines, de Tupungato, en el Valle de Uco, El cuarto restaurante, María Antonieta, en calle Belgrano de la ciudad de Mendoza, está cerrado y podría correr la misma suerte que 1884 porque buena parte de su clientela provenía del turismo.

Sobre el cierre de 1884, Mallmann precisó: “La idea es volver a abrir en algún momento, pero la realidad es que estamos haciendo un cierre muy prolijo porque nadie sabe cuándo esto va a mejorar”. Estimó que, por lo menos, “ tenemos un año en espera, hasta que vuelva el turismo”. Contó que el 50% de su clientela provenía del Brasil y será “muy difícil que el gobierno argentino permita que entren extranjeros al país por mucho tiempo”.

Son alrededor de 30 empleados los que perderían su empleo con este cierre, aunque el chef no pierde la esperanza de volver a abrir el año próximo cuando espera que retorne el turismo internacional.

La contingencia del Covid-19 ha hecho que Mallmann tenga en este momento 11 restaurantes cerrados en diversos puntos del mundo. “Acabamos de empezar a trabajar en el restaurante de Francia y con mucho éxito en Miami”, dijo. Pero se mostró preocupado porque en Estados Unidos y en Brasil siguen creciendo los infectados.

Apasionado por la naturaleza y el cuidado del ambiente, reflexionó: “Es un momento que creo es triste para todos nosotros, pero en el mediano plazo va a traer cosas buenas para la tierra. Estos momentos en familia y de introspección, le van a hacer bien al futuro del planeta”.