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La desaparición que para Cristina vale menos

La desaparición que para Cristina vale menos

Santiago Maldonado y Facundo Astudillo Castro vivían en pueblos bonaerenses, participaban en actividades de asociaciones de Derechos Humanos e incluso compartían el método de pintar murales para defender la memoria de los desaparecidos en la dictadura y concientizar sobre causas sociales. Santiago tenía 28 años y Facundo, 22.

Santiago estuvo desaparecido 77 días tras huir de gendarmes que lo perseguían a él y al grupo de mapuches que habían cortado una ruta en Chubut. Una hipótesis posible era que esos gendarmes lo hubieran detenido: un testigo declaró haber visto desde el otro lado del río, usando binoculares, cómo a Santiago se lo llevaban "en una camioneta blanca". Era un invento. Maldonado fue hallado en el río, donde murió ahogado mientras intentaba cruzar.

Más de 50 peritos dijeron luego, en forma unánime, que mientras el país entero lo buscaba su cuerpo siempre había estado bajo el agua.

Facundo lleva 100 días desaparecido. Salió de su pueblo para ir a dedo hasta Bahía Blanca y no se supo más de él. En el camino se cruzó al menos dos veces con la Policía Bonaerense.

La primera vez lo demoraron alrededor de dos horas y le dijeron que volviese a Pedro Luro porque estaba violando la cuarentena. La segunda vez es más difusa. Que lo llevaron en auto, que lo vieron irse caminando, que lo vieron subir a una camioneta desconocida.

En una comisaría apareció su nombre en el libro de guardia. En otra, hallaron un amuleto suyo en una bolsa de basura. Los perros de los investigadores guiaron hasta un patrullero donde bajo el asiento había manchas que podrían ser de sangre.

Igual que se pensó en un momento con Santiago y la Gendarmería, aquí una hipótesis posible es que a Facundo se lo haya llevado la Policía Bonaerense. No lo dice un testigo con binoculares procesado por falso testimonio sino indicios objetivos como sus cruces comprobados con los policías y sus rastros en las comisarías.

Sin embargo, Cristina Kirchner tuiteó 32 veces sobre Santiago Maldonado y ninguna sobre Facundo Astudillo Castro. Fue a una iglesia con el cartel Dónde está Santiago sobre el regazo pero no se preguntó en 100 días Dónde está Facundo. Ni una sola vez.

Aunque el presidente Alberto Fernández sí se refirió al caso, todo el arco ideológico alineado a la voluntad de la vicepresidenta ha tenido frente a esta desaparición una frialdad llamativa.

¿La desaparición de Santiago valía más que la de Facundo porque aquella les hubiese “correspondido” a Macri y a Patricia Bullrich y ésta les “corresponde” a Berni y al gobernador Axel Kicillof, ambos “soldados” de Cristina?

En esta semana en que coincidieron los tres años del caso Maldonado con los 100 días de la desaparición de Astudillo Castro, la ministra Sabina Frederic hizo dos cosas: denunció a ex funcionarios de Bullrich por aquel operativo por el corte de ruta en Chubut y le dijo al periodista Jorge Fontevecchia que Astudillo “no es el Maldonado de Berni”.

Cuando le preguntaron si esta desaparición hubiese sido “un escándalo como el de Maldonado” si hubiera estado Macri en el gobierno, Frederic respondió: “Es posible”.

La ministra criticó lo hecho en Chubut con un informe de Gendarmería que cuestionó el protocolo de la propia fuerza en la gestión anterior.

Podría ser un anticipo de lo que viene con Nisman: otro informe -con el aporte "externo" de alguien del Conicet- para “explicar” que las pericias de una junta interdisciplinaria de Gendarmería que concluyeron que al fiscal lo asesinaron no habrían cumplido los protocolos correctos.

Acaso un plan político para que trastabille esa causa, en la ofensiva por borrar todo lo que incomode al círculo de la vicepresidenta que lamentó 32 veces una desaparición forzada que no fue, y ni una sola vez la que actualmente se investiga en la Provincia que gobiernan sus soldados políticos.