Nacional

La Ley Sáenz Peña, el primer avance hacia la democracia

La Ley Sáenz Peña, el primer avance hacia la democracia

El 12 de junio de 1910, el colegio electoral consagró la fórmula Roque Sáenz Peña-Victorino de la Plaza. El presidente electo se encontraba en Europa y emprendió el viaje de regreso a su país.

El 12 de octubre asumió el nuevo gobierno y Sáenz Peña cumplió su palabra enviando al parlamento el proyecto de Ley de Sufragio que había elaborado con la estrecha colaboración de su ministro del Interior, Indalecio Gómez.

El proyecto establecía la confección de un nuevo padrón, basado en los listados de enrolamiento militar, y el voto secreto y obligatorio para todos los ciudadanos varones mayores de 18 años.

La ley significaba un gran avance, pero no eran pocos los excluidos por la ley: las mujeres (casi la mitad del padrón), los extranjeros, los habitantes de los territorios nacionales, los habitantes de municipios con pocos habitantes que no podían elegir autoridades municipales.

El presidente presentó el proyecto así: “He dicho a mi país todo mi pensamiento, mis convicciones y mis esperanzas. Quiera mi país escuchar la palabra y el consejo de su primer mandatario, quiera el pueblo votar”.

Luego de la sanción de la Ley Sáenz Peña, creció la bancada socialista en el Congreso. Alfredo Palacios fue elegido diputado en 1912 por segunda vez. / Archivo

Luego de la sanción de la Ley Sáenz Peña, creció la bancada socialista en el Congreso. Alfredo Palacios fue elegido diputado en 1912 por segunda vez. / Archivo

Poco después, ambas cámaras del Congreso aprobaban la que empezó a conocerse como la Ley Sáenz Peña.

El fin del fraude significaba un notable avance hacia la democracia en Argentina y la posibilidad de expresión de las fuerzas políticas opositoras que habían sido marginadas del sistema por los gobiernos conservadores.

En las primeras elecciones libres llevadas adelante en la Argentina, en el mismo 1912, la bancada socialista creció y se sucedieron los triunfos radicales en Entre Ríos y Santa Fe.

Aumentó la participación electoral, que para 1914 llegó al 62,85% del padrón total, mientras que en las elecciones anteriores a la Ley Sáenz Peña apenas llegó al 5%.

Felipe Pigna

Historiador

La salud del presidente comenzó a deteriorarse a comienzos de 1913. Una y otra vez debió solicitar licencia y debió delegar el mando a Victorino de la Plaza en octubre de ese año. Falleció en Buenos Aires en la madrugada del 9 de agosto de 1914, mientras en Europa estallaba la Primera Guerra Mundial.

La ley por la que había luchado siguió vigente y amplió la participación política de los nuevos sectores sociales argentinos y, según los deseos de la oligarquía más lúcida encarnada por Sáenz Peña, integró al sistema al radicalismo y al socialismo, bajando parcialmente la conflictividad política pero no la social, que seguiré expresándose a través de los gremios y sus armas de lucha: la huelga y la protesta callejera.

Como señala el historiador francés Alain Rouquié: “Se está lejos del suicidio político de la oligarquía. Soltaba lastre, por cierto, pero solamente a nivel político para acrecentar su poderío social. Le confiaba al radicalismo la misión de vehiculizar la ideología dominante en los grupos sociales marginales. (…) El radicalismo, sin proyecto económico de recambio, sólo se proponía ‘democratizar’ la prosperidad resultante del sistema agro-exportador. No amenazaba pues a los detentores del poder económico –salvo en algunos aspectos secundarios–, ni al equilibrio social que muy por el contrario reforzaba.” (1)

Con la Ley Sáenz Peña, la oligarquía en el poder había dado un paso hacia su consolidación y legitimación, nadie podía seguir argumentando que aquel régimen político, base de sustentación del poder real, era fraudulento y carente de legalidad; a partir de ahora las responsabilidades de la administración y sostenimiento del sistema serían compartidas, aunque el poder real seguía en las mismas manos de siempre.


Citas: 1. Alain Rouquié. Poder militar y sociedad política en la Argentina. Bs. As. Emecé. 1981.