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Los empleados kelper de Google se rebelan

Los empleados kelper de Google se rebelan
Por DAISUKE WAKABAYASHI

SAN FRANCISCO — Mindy Cruz tenía una oferta de trabajo de tiempo completo en otra gran empresa de tecnología cuando aceptó un empleo temporal como reclutadora en Google en 2017. Las prestaciones y el sueldo no eran tan buenos, pero la acercaba a su sueño de ser empleada de Google.

Cruz se convirtió en parte de una fuerza laboral a las sombras que ahora supera a los empleados de tiempo completo de Google, pero ella nunca llegó a serlo. La despidieron luego de que un gerente de Google, que ella sostiene que la acosó, le dijera a la agencia de empleos eventuales que la había contratado que ya no la quería ahí.

Desde hace mucho tiempo que las empresas de alta tecnología promueven la idea de que son lugares de trabajo igualitarios. Y Google, quizá más que cualquier otra, ha acogido esa imagen. Pero algunos empleados se preguntan si el depender cada vez más de empleados eventuales y contratados está socavando su cultura.

Hasta marzo, Google contaba con alrededor de 121 mil empleados temporales y contratados en todo el mundo, en comparación con los 102 mil empleados de tiempo completo, según un documento interno. Aunque a menudo trabajan con empleados de tiempo completo, los temporales de Google por lo general son empleados por agencias externas. Ganan menos y tienen diferentes prestaciones, de acuerdo con más de una docena de trabajadores temporales y contratados actuales y anteriores, que en su mayoría hablaron bajo la condición del anonimato.

Un mejor trato para esos trabajadores fue una de las exigencias hechas por los organizadores de un paro de empleados de Google el año pasado para protestar por el manejo por parte de la empresa de quejas de acoso sexual.

“Es hora de poner fin al sistema de dos niveles que trata a algunos trabajadores como prescindibles”, escribieron los organizadores en Twitter, en marzo.

Cuando Sundar Pichai, director de Google, no respondió a esas demandas, los contratistas enviaron una carta abierta exigiendo sueldos equitativos y mejores oportunidades.

En abril, cientos de empleados de Google firmaron otra carta en protesta por el despido de trabajadores eventuales.

En respuesta, Google señaló que cambiaría sus políticas para mejorar las condiciones para sus trabajadores temporales.

Los trabajadores eventuales representan entre el 40 y 50 por ciento de la mano de obra en la mayoría de las firmas de tecnología, de acuerdo con cálculos de OnContracting, un sitio en Internet que ayuda a las personas a encontrar puestos por contrato en el sector tecnológico. OnContracting estima que una empresa puede ahorrar 100 mil dólares al año por cada empleo estadounidense al usar un contratado en lugar de un empleado de tiempo completo.

El sueldo de Google a los contratados varía, desde 16 dólares la hora para un revisor de contenido de bajo nivel hasta 125 dólares la hora para un desarrollador de software de primer nivel.

Son excluidos de los eventos de la empresa y se les prohíbe considerar ofertas de trabajo internas. En su carta a Pichai, los empleados eventuales dijeron que la empresa envió actualizaciones de seguridad sólo a empleados de tiempo completo durante un tiroteo en sus oficinas de YouTube el año pasado, dejándolos “indefensos en la línea de fuego”.

En una queja presentada al Departamento de Recursos Humanos, un empleado de tiempo completo dijo que los líderes de proyectos presionaban a los contratados para que trabajaran más horas sin reportar tiempo extra. Los líderes de proyectos hacían sutiles promesas de conseguirles el estatus de tiempo completo, dijeron dos empleados. Google abrió una investigación, que aún continúa, sobre el tiempo extra no remunerado.

Cruz trabajaba en una oficina de Google en California. Su gerente, un empleado de Google, dijo que esperaba ascenderla a tiempo completo después de un año si cumplía con sus cuotas de contratación, lo cual ella hizo. Es por eso que no dijo nada cuando él empezó a invitarla a salir. Dijo que lo rechazó, y sus insinuaciones se convirtieron en acoso.

“Había oído que muchas veces cuando dices algo a tu agencia de reclutamiento, sólo te sacan de la situación y te ponen en otra parte”, comentó Cruz. “Y no quería quedarme sin mi empleo”.

Fue despedida en febrero. Un mes después, presentó una queja a Google.

Google informó que despidió al gerente en abril tras investigar. Cruz llegó a un arreglo. Pero una parte de esto la corroe: no tiene permitido trabajar de nuevo para Google.

© 2019 The New York Times