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Macri veranea, Larreta no para y María Eugenia Vidal ya consiguió empleo privado

Macri veranea, Larreta no para y María Eugenia Vidal ya consiguió empleo privado

Mauricio Macri veranea en La Angostura, María Eugenia Vidal ocupa a las revistas del corazón, Horacio Rodríguez Larreta camina bajo el sol del enero porteño y muy pocos saben dónde está y qué hace Marcos Peña: bloqueó su celular para llamadas no deseadas. Aunque se miran unos a otros, en el otrora "cuadrado mágico" del Pro cada cual atiende su juego.

Por situación y naturaleza -es el único de todos ellos que ganó la elección y mantiene su energía bien arriba- el más activo es el jefe de Gobierno porteño. Larreta subió la guardia cuando se enteró por los diarios, hace dos semanas, que la Nación iba a buscar quitarle un punto de la coparticipación federal. Eso es 35.000 millones de pesos.

Enseguida activó sus puentes con el gobierno nacional -que los tiene- y consiguió que bajara la espuma. Lo hizo argumentando que los fondos que Macri le había traspasado correspondían a los gastos que generó hacerse cargo de la Policía de la Ciudad. El mensaje que recibieron sus equipos técnicos es que en la Nación habrían corroborado esos números, con diferencias mínimas.

Igual, Larreta sabe que está ante un ajedrez distinto: ahora tiene que pensar más cada movida y mirar bien cada pieza del rival, que también juega. Cristina Kirchner lo sentó en este tablero, cuando comparó los recursos por habitante de la Ciudad con La Matanza y puso a Larreta en la vereda de los ricos, en un país donde los sueldos no alcanzan.

Él no se mueve de su estrategia histórica: acción y cercanía. Eso lo mantiene en juego con el caudal político intacto, mientras pone un ojo en la unidad del espacio -autoridades partidarias y parlamentarias de Cambiemos se eligieron sin mayores contratiempos- y el otro en la gestión: la Ciudad consiguió una de las tasas de homicidio más bajas de su historia (3,6 crímenes cada 100.000 habitantes), justo cuando un turista australiano fue apuñalado en la zona de la Facultad de Derecho. Por allí el propio Larreta va a correr cuatro veces por semana. Por el ataque ya hay tres detenidos.

María Eugenia Vidal volvió de París con su pareja, el periodista Enrique Sacco, y encontró trabajo: será asesora en una ONG socialdocente en una universidad privada para el segundo semestre, donde dictará clases de Políticas Públicas para alumnos de posgrado.

Mientras sigue en la casa de sus padres, en Haedo, compró un departamento en Barrio Norte y se mudará a fines de febrero, cuando termine de arreglar los baños y vuelva de unas vacaciones con sus hijos.

En su agenda también hay consultoría y charlas que incluyen viajes a Uruguay, Miami, Nueva York y Washington.

¿O sea que está lejos de la política? Para nada.

Está cerca de sus bloques en la Provincia y de un capital político bien mensurable: los 60 intendentes bonaerenses que conserva Cambiemos. La mayoría son radicales, pero los de las ciudades más grandes o las cabezas de distrito son del Pro: La Plata, Mar del Plata, Bahía Blanca, Junín, Chacabuco o 9 de Julio.

Ella también aboga por la unidad. Este jueves se reunió con dos jefes comunales del conurbano y les dijo: "Nadie individualmente es el 40% que sacamos en las elecciones. Todos juntos lo somos".

Macri espera y prepara un regreso que puede incluir o no el asiento de la primera fila. "Tiene que encontrar un rol que en la Argentina o ha sido vilipendiado o no existe: el de ex Presidente", cuentan en su espacio.

Recién con Macri de regreso se verá si Peña desbloquea su teléfono o si prolonga el silencio, como desean secretamente algunos de sus viejos compañeros de ruta.