Nacional

Narcotráfico en Villa Itatí: similitudes con la 1-11-14 y la sanguinaria promesa de "Ben 10"

Narcotráfico en Villa Itatí: similitudes con la 1-11-14 y la sanguinaria promesa de

Ahora que muchos están encerrados por los numerosos casos de coronavirus​ confirmados en el barrio, algunos vecinos de Villa Itatí, Quilmes, lindera a Villa Azul, recuerdan las peores épocas del otro problema que muchas veces los hizo encerrar en sus casas: el microtráfico de drogas.

Aunque no está comprobado por la Justicia, todo indicaría que lo que pasó, y pasa, en el territorio es un reflejo de lo que ocurre en la villa 1-11-14. Una parte de la droga que se vende en Itatí sería la misma que se comercializa en el asentamiento de Bajo Flores. Y el sistema de venta, también.

Las escenas se repetían en los dos lugares: filas de clientes que llegaban desde distintos puntos de la zona sur, vendedores que atendían en casas en las que solo se vendían drogas (nadie vivía ahí) y soldaditos, armados, que palpaban a los adictos mientras esperaban por comprar. Esa banda, que no es la única que domina una parte del barrio, está compuesta por delincuentes peruanos.

"La droga se sigue viendo. Antes y después de la cuarentena. Pero hace dos años que el barrio está más tranquilo", dice una vecina.

El lugar donde funcionaba un bunker de drogas que luego fue derribado por la Policía, tras un doble crimen. Foto Rolando Andrade Stracuzzi.

El lugar donde funcionaba un bunker de drogas que luego fue derribado por la Policía, tras un doble crimen. Foto Rolando Andrade Stracuzzi.

Según pudo reconstruir Clarín, a mediados de 2017 fue liberado Miguel de Armas, un argentino que sería detenido dos años después. Era vecino de Glew, pero se instaló en Itatí por su pareja y copó el territorio. "Itatí es mi villa; acá yo soy el que vende droga. ¡Mando yo!”, habría gritado, armado, según recuerdan los vecinos. Y a los días convocó a un grupo de peruanos con los que comenzó a vender cocaína y pasta base en la zona denominada "La Chanchería". De Armas nunca vivió en Itatí. Vivía en un conventillo de Congreso y se pasaba los días en la villa, controlando su sector.

La historia tuvo su primer giro en abril de 2018. A mediados de ese mes, la Policía Bonaerense allanó y derribó uno de los búnkeres de la banda de De Armas y los peruanos. “Derribaron un búnker narco en villa Itatí”, publicaron algunos medios. Pero mientras la topadora arrasaba con el inmueble y los policías se tomaban fotos y mostraban lo supuestamente secuestrado, él miraba todo desde una casa lindera. Como un vecino más. Veinticuatro horas después, seguían vendiendo drogas. Igual que antes.

Familiares de Denise Sudera (29) y Magalí Otranto (28), asesinadas por un narco peruano apodado "Ben 10". Foto Rolando Andrade Stracuzzi.

Familiares de Denise Sudera (29) y Magalí Otranto (28), asesinadas por un narco peruano apodado "Ben 10". Foto Rolando Andrade Stracuzzi.

El 13 de junio de ese año un peruano señalado como "Ben 10" amenazó a dos vecinas del barrio. Las acusaba de vender droga para la competencia de de Armas: los paraguayos. También, de haberlos denunciado con la Policía. La amenaza fue por audio: "Lo único que quiero es que se muera esa puta de mierda. Por traidora. Si quieren mandar a la gorra (por la Policía), que la manden. Hagan lo que chucha quieran. Ahora me van a conocer… piensan que soy gil, ¿no? Ahora van a ver la mierda que soy", dice quien sería "Ben 10".

Ocho días después cumplió con su palabra: entró a la habitación de sus víctimas y asesinó a Denise Sudera (29) y Magalí Otranto (28). La familia de las víctimas aclaró que no se dedicaban a la venta de drogas.

No fue el único crimen entre las dos bandas: anteriormente, “Punchi”, un joven del barrio, había sido asesinado de tres tiros. Apareció atado a una reja, con una bufanda en el cuello. La versión de los vecinos de Itatí es que fue asesinado por los peruanos, acusado de vender para los paraguayos. Más adelante habría dos muertes más. Pero por una discusión entre adictos.

"Ese doble crimen fue un antes y un después", aclara otra vecina. En el lugar donde funcionaba el bunker, y a treinta metros donde asesinaron a Denise y Magalí, la Bonaerense instaló una garita policial. Además se construyeron plazas y se iluminó más el barrio.

Fuentes judiciales agregan que "en 2017 se habían esclarecido otros homicidios en el barrio". Y dicen: "Esas detenciones tuvieron algún efecto al menos en corto plazo. No llegan noticias de casos conmocionantes en los últimos tiempos".

En esas investigaciones se logró detener a ocho miembros de la familia Córdoba, un clan histórico de la villa. A principios de 2019 cayó "El Indio", un rival de esa familia. Diez meses después, apresaron a su mujer. Tenía pedido de captura. La encontraron en la puerta de la Alcaldía de La Plata, queriendo ingresar a visitar a su pareja.

Esos factores, más las detenciones de Miguel de Armas y de "Ben 10" (se llama Luis Gustavo Valderrama Pac y tenía pedido de captura internacional por otro crimen en Perú) fueron determinantes: la célula de peruanos abandonó "La Chanchería" y se mudó a la zona del Acceso Sudeste.

"Siguen vendiendo droga. Pero ya no como antes: casi no hay más tiroteos, los clientes son muchos menos y ahora se vende en la calle. Se cuidan mucho más de la Policía, que estando en el barrio llega rápido a cualquier pasillo de la villa", detalla un vecino.

EMJ