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Una campaña contra los "robots asesinos" llega a la ONU

Una campaña contra los

Organizaciones no gubernamentales llevaron este lunes a la ONU una campaña para prohibir los "robots asesinos".

Se trata de una cruzada internacional impulsada por 129 organizaciones no gubernamentales y apoyada por 60 países que buscan que que se negocie un tratado que prohíba de manera preventiva las armas autónomas capaces de operar sin instrucciones humanas.

"Las armas totalmente autónomas decidirían quién vive y muere, sin más intervención humana, lo que cruza un umbral moral", explicó la organización humanitaria Human Rights Watch (HRW), una de las que impulsa la solicitud.

Para las ONG, la falta de respuesta por parte de la comunidad internacional permite que empresas tecnológicas y un pequeño grupo de países avancen sin obstáculos en el desarrollo de estos "robots asesinos".

Aunque el asunto se discute desde hace años en Ginebra en el marco de la Convención sobre Ciertas Armas Convencionales, por ahora no hay ningún tipo de regulación sobre la cuestión.

Las armas totalmente autónomas, también conocidas como "robots asesinos", podrían seleccionar y atacar objetivos sin un control humano significativo.

Según alertó HRW, existen serias dudas de que sean capaces de cumplir con los estándares del derecho internacional humanitario, incluidas las reglas de distinción, proporcionalidad y necesidad militar, mientras que amenazarían el derecho fundamental a la vida y el principio de la dignidad humana.

La tecnología avanza "muy rápidamente" y "la diplomacia debe acelerar", advirtió Jody Williams, galardonada con el Nobel de la Paz en 1997 por liderar la "Campaña Internacional para la Prohibición de las Minas Terrestres".

"Reemplazar tropas con máquinas podría facilitar la decisión de ir a la guerra y trasladar aún más la carga del conflicto a los civiles", dijo HRW.

El pedido de los activistas contra las armas autónomas se hizo oír en la ONU.

El pedido de los activistas contra las armas autónomas se hizo oír en la ONU.

"Estas son armas que serían tanto el arma que mata, como el combatiente", advirtió Williams, citada por la agencia de noticias EFE.

La ONG alertó que "no queda claro si alguien podría considerarse responsable de los actos ilegales causados por un arma totalmente autónoma: el programador, el fabricante, el comandante y la máquina misma".

"Esta brecha de rendición de cuentas haría que sea difícil garantizar justicia, especialmente para las víctimas", agregó HRW.

Según la campaña, la puesta en marcha de este tipo de armamento no es una cuestión del futuro, sino algo ya posible hoy en día, aunque con muy poca precisión y muchos errores.

En los últimos días, responsables de la campaña llevaron además su mensaje a las oficinas de varias empresas tecnológicas como Microsoft o Amazon.

Dentro de la industria, algunos gigantes como Google tomaron distancia de este tipo de productos y figuras como Elon Musk, el fundador de Tesla, llamaron en más de una ocasión a prohibir los "robots asesinos".

Télam