Política

Alberto Fernández festeja con gobernadores el país que ya sale del virus

Alberto Fernández festeja con gobernadores el país que ya sale del virus

Alberto Fernández sigue atendiendo a diario la crisis por el coronavirus, pero sin dejar de atender la relación estratégica que mantiene con los gobernadores del PJ que es, finalmente, el punto central del equilibrio político de su Gobierno.

En ese ejercicio se encuentra explicación a los viajes que el Presidente viene haciendo hacia el interior en medio de la pandemia y que en algunos casos fueron criticados, por el peligro sanitario, hasta por algunos infectólogos que asesoran a la Casa Rosada. Imposible para el Presidente prestar oídos plenos a esos reclamos ya que las visitas a las provincias van más allá de esos riesgos.

De alguna forma Alberto F. contrapesa la imagen de parálisis económica y curva epidémica aún en crecimiento en el AMBA con esas provincias que ya muestran la salida y que en algunos casos tienen sus economías de nuevo funcionando casi al 100%. No es un dato menor para el Gobierno poder mostrar a los gobernadores con indicadores positivos en el control del virus y abriendo día a día más actividades. De hecho esas son casi las única buenas noticias que el Presidente puede mostrar en fotos. El resto, es decir el AMBA, es un camino que aún tiene salida incierta, donde el equilibrio político dentro del peronismo y con Horacio Rodríguez Larreta se le transforma en algunos días en una trilogía de difícil control.

En las provincias el peso de Cristina de Kirchner sobre las decisiones baja de intensidad y el Gobierno se expande a su máxima expresión.

Este fin de semana el viaje a La Pampa y Neuquén tuvo hasta la oportunidad de acelerar la decisión sobre la renovación de la cuarentena en el AMBA. Alberto F. partirá mañana a La Pampa donde, junto con Corrientes, están entrando en la Fase 5, es decir, casi al borde de la normalidad absoluta.

Neuquén, de la mano de Omar Gutiérrez, que aparecía como una de las provincias más complicadas en cuanto a la expansión de los contagios, hoy puede mostrarse como una de las más efectivas a la hora de combatir el virus. De todas formas, más allá de la Argentina “normal” (sin interpretaciones complejas) que mostrará allí el Presidente, en esa escala se encontrará con problemas que tienen que ver con la pandemia, pero no en el sentido sanitario.

El sobrestock de combustibles que hay en el mundo por la caída del consumo, que ya generó hasta un derrumbe temporal del precio del barril de crudo a niveles negativos (una movida especulativa por cierre de contratos que impactó en EE.UU. sólo por 72 horas pero que dejó la marca del terror en los mercados), está causando un dolor de cabeza sin remedio en esa provincia por la parálisis de la producción.

Vaca Muerta se volvió una utopía que pocos se atreven a pronosticar cuándo podrá volver a convertirse en realidad. El Gobierno les garantizó a las provincias petroleras el barril “criollo” a u$s45 (es decir, u$s15 arriba del valor spot que tenia ayer el Brent) es un esfuerzo del Estado para garantizar rentabilidad, pero siempre que exista actividad.

Ya se armó agenda para futuros destinos de Alberto. Habrá viaje para atender al centro del país. Entre Ríos y Santa Fe están en la mira; Córdoba quedará más para un futuro no tan cercano. Y un viaje a Ushuaia, complicada con la pandemia pero saliendo con una estrategia eficiente, antes que llegue el invierno más crudo.