Política

Alberto Fernández y Axel Kicillof, juntos en medio de la dura campaña bonaerense

Alberto Fernández y Axel Kicillof, juntos en medio de la dura campaña bonaerense

Fue el primer acto compartido, una foto de campaña, pero la aparición de Alberto Fernández y Axel Kicillof juntos tuvo un plus: ocurrió horas después de que el candidato a gobernador fue el blanco móvil de las críticas de María Eugenia Vidal .

Alberto Fernández se instaló el domingo al anochecer en Mar del Plata para un largo raid de apoyo a Fernanda Raverta, la diputada nacional que pelea por la intendencia de la ciudad. Y el martes coincidió con todo el staff de candidatos.

Ahí apareció Kicillof junto a Verónica Magario, además de un puñado de intendentes, entre ellos Martín Insaurralde que más temprano, en bloque con otros alcaldes del PJ bonaerense, salieron en defensa del candidato.

"La provincia está devastada y los responsables son el señor Mauricio Macri y la gobernadora de la provincia", aseguró Kicillof y ensayó el discurso que marcará el perfil de la disputa electoral.

"No hay propuestas ni hay promesas ya: solamente hay una campaña sucia" apuntó el candidato a gobernador y acusó a Vidal de no enfocarse en la gestión: "la provincia no se gobierna desde Instagram ni desde un helicóptero"

Kicillof se turnó en el micrófono, en el acto de Talleres de Mar del Plata, con Juan Pablo De Jesús -que encabeza la boleta de legisladores provinciales-, Verónica Magario y Raverta, la camporista que pelea por la gobernación.

Estaban, además, Andrés "Cuervo" Larroque, Fernando Navarro. Sobre esa diversidad se montó Alberto F. para proclamar los beneficios de la unidad. 

"En este escenario hay mucha gente que durante años estuvimos peleados: nos enfrentamos, no dijimos cosas feas hasta que un dia nos dimos cuenta que divididos le habíamos hecho un favor a Macri y que la división lo único que lograba era que la gente esté cada día peor", aseguró el candidato.

Hizo, además, una defensa de cada uno de los candidatos con los que compartió el escenario y relató su encuentro con Kicillof a quien le dedicó una elogio: "Axel es un hombre honesto moral e intelectualmente y por eso va a ser gobernador de buenos Aires"

Admitió, además que no se conocían, que Cristina Kirchner le dijo que se reúnan. "Lo critiqué y en algunas cosas todavía no estamos de acuerdo, pero es un chiquito que es un gigante", aseguró Fernández.

Tuvo, también, un párrafo para Sergio Massa que "fue el último que lo entendió, pero lo entendió", en referencia a la necesidad de unirse para enfrentar al gobierno de Mauricio Macri y a Vidal en la provincia.

Este martes, en Necochea, Massa se sumará a un acto con Fernández y Kicillof.

Y repitió varias frases que se perfilan como sus slogan de campaña: "si quiere que en la Argentina haya más ajuste, no me voten a mi; si quieren una reforma laboral que empobrezca a los trabajadores, no me voten a mi".

Fernández, que por la tarde hizo varias recorridas con Raverta y Facundo Moyano, tomó uno de los ejes de campaña de Cambiemos y la amoldó: "La disyuntiva no es entre el futuro y el pasado, ellos son el pasado porque en 4 años destruyeron todo", aseguró.

Sobre el final, elogió a Cristina, dijo que sin ella no se puede pero marcó una posición: "Están preocupados si voy a obedecer a CFK, si voy a ser un títere: los mismos que decían que yo era un valiente porque había pegado un portazo ahora dicen que soy un títere".

Antes, Kicillof había repasado la hoja de ruta de la disputa con Vidal: "Prometían una fiesta, que vendría la revolución de la alegría pero la fiesta es para pocos, de los amigos y familiares del poder, y le sacan la plata del bolsillo a la maestra, al comerciante, al productor".

En el mismo tono, de arenda, el candidato dijo que "tiene que haber un aula para los pibes, un plato de comida en la casa, un trabajo para todos, una provincia con menos marketing". Y finalizó: "una provincia donde entremos todos".