Política

Alberto Rodríguez Saá: "impugno la deuda externa y no apoyo su pago, además nos apresuramos"

Alberto Rodríguez Saá:

Días después de su curiosa ausencia en el documento con el que los gobernadores de todos los colores políticos apoyaron la negociación del gobierno con los acreedores externos para esquivar el default de la deuda externa, el gobernador de San Luis explicó por televisión que a su juicio ese compromiso es "ilegítimo" y "odioso", y que además Alberto Fernández "se apresuró" a fijar la posición del país cuando "la economía del mundo está en una enorme crisis". Alberto también reivindicó la "suspensión" de los pagos externos que su hermano Adolfo dispuso durante su breve presidencia, en diciembre de 2001.

"Hace muchos años que yo tengo una posición con la deuda externa: tiene que ser legítima, tiene que ser posible de pagar, tienen que haber sido préstamos que beneficiaron al pueblo argentino, no se puede contraer para pagar déficit. Si vos tenés una deuda externa y nunca hiciste una alcantarilla con la plata esa,  ¿cómo es esa deuda? ¿Existe? ¿A quién le debés? ¿Por qué le debés? ", se preguntó durante una entrevista con Paulo Vilouta en la edición especial de Intratables, el sábado.

"Yo impugno la deuda y considero que es odiosa. Sobre esto hay una doctrina internacional, que dice que la deuda tiene que ser legítima. Y que es odiosa cuando te prestaron y el pueblo no recibió ningún beneficio", precisó el gobernador, para quien la supuesta legitimidad del préstamo estriba en el uso que se le da al dinero.

"Yo no firmé el apoyo a la renegociación de la deuda argentina por eso, y porque no me gustan los tiempos que se han manejado. Porque la economía del mundo está en una enorme crisis. Me parece a mí que no es bueno que nosotros salgamos apresuradamente a fijar una posición sobre qué hacer en este momento", se despegó Rodríguez Saá. "Yo ni siquiera conozco cuál es la propuesta", se sinceró.

El mandatario, que se considera oficialista, también objeta la jurisdicción de los tribunales extranjeros para entender en las cuestiones relativas a los bonos argentinos. "Hablamos de deuda soberana, es una cuestión de soberanía. No podemos cederla a un tribunal extranjero, y nosotros dependemos del tribunal de Nueva York. Nosotros tenemos que denunciar eso, decir que no tenemos más nada que ver, que la Corte Suprema argentina se hace cargo", opinó.

Ante la referencia respecto a que durante su brevísima presidencia en diciembre de 2001 fue su hermano Adolfo quien declaró el default ante la Asamblea Legislativa, y que su posición personal podría interpretarse como una continuidad de aquella posición, Alberto perdió la calma: "fue el presidente de la Nación, y no dijo eso. No nos dejemos arrastrar por lo que dicen que dijo Adolfo. El dijo así: "mandamos la deuda externa al Congreso, para que establezca qué se debe y qué no se debe. Mientras tanto, se suspende el pago, hasta que se cumpla el perfeccionamiento que requiere la norma, por parte del Congreso. Eso no tiene nada de malo ni de extraño, ni en economía se puede poner nadie nervioso, ni significa declarar el default", ​sorprendió Rodríguez Saá.

"Argentina tenía una debilidad, que la deuda nunca había sido arreglada por el Congreso, como dice la Constitución. Nunca hemos visto eso, ni lo vas a ver por un tiempo", cerró el gobernador puntano.