Política

Cambian la empresa que hace el escrutinio provisorio en las elecciones

Cambian la empresa que hace el escrutinio provisorio en las elecciones

La empresa de origen venezolano Smartmatic será la encargada de hacer el recuento de votos provisorio de las elecciones nacionales de este año y desplazó de ese negocio a la española Indra, que lo tenía en sus manos desde 1997. Smartmatic, que tiene sede en Holanda, ofreció cobrarle US$ 16.899.920 al Estado nacional por el escrutinio de las PASO del 11 de agosto, las elecciones generales del 27 de octubre y la eventual segunda vuelta prevista para el 24 de noviembre.

Smartmatic ya había pasado la primera ronda (referida a las características y la propuesta técnica) de la licitación junto a Indra y la catalana Scytl, y lo que terminó definiendo la disputa fue la oferta económica. Indra ya anunció que impugnará los resultados. Indra, Smartmatic y Scytl fueron las únicas tres que aprobaron los requisitos técnicos y de antecedentes, en el concurso público internacional que llevó adelante el Correo Argentino.

Smartmatic es una empresa creada en Venezuela, con base en Holanda, que ya le había ganado este año a Indra en la Argentina el contrato para proveer el software de procesamiento de las actas, para transmitirlas desde las escuelas a los centros de cómputos. Y en las pasadas elecciones realizó la identificación por huellas dactilares a 350.000 votantes en zonas de frontera y varias localidades de la provincia de Buenos Aires.

Desde el año 1997, los diferentes gobiernos encomendaron la realización del escrutinio provisorio a la española Indra, que se encargó de proveer el hardware, software y carga de resultados, por los que en los últimos comicios de 2017 facturó 23 millones de dólares. Pero esta vez se terminó su reinado, ya que el Gobierno abrió esa tarea a la competencia y varios proveedores internacionales dieron pelea para quedarse con esa actividad.

En cuanto al aspecto técnico del escrutinio provisorio, el Gobierno realizó varios cambios respecto a las elecciones anteriores. En primer lugar, impuso el escaneo de todas las actas en los centros de votación y su transmisión digital hacia los dos centros de cómputos.

Además incluyó la exigencia que los resultados provisorios de las PASO, las elecciones generales y el eventual balotaje se difundan antes de las 22 horas de cada una de esas elecciones, de modo que se sepa esa misma noche quiénes sacaron más votos. De todos modos, esa nueva exigencia está condicionada a que el sistema de recuento provisional haya recibido el 90% de votos en condiciones de ser cargados antes de las 21 horas, desde los 15.000 centros de votación habilitados por el Correo Argentino.