Política

Crece entre los socios de Cambiemos el malestar con Elisa Carrió y ya ni lo disimulan

Crece entre los socios de Cambiemos el malestar con Elisa Carrió y ya ni lo disimulan

Elisa Carrió divide las aguas en el Gobierno y en el radicalismo. Varios ministros fueron blanco de las críticas públicas y furibundas de la jefa de la Coalición Cívica. Germán Garavano (Justicia), Patricia Bullrich (Seguridad) y Rogelio Frigerio (Interior) encabezan el podio de diatribas de la socia fundadora de Cambiemos.

A pesar del exabrupto de Carrió contra Nicolás Massot, cinco ministros negaron a Clarín que se hubiera tocado el tema en la reunión de Gabinete que Mauricio Macri encabezó ayer en la Casa Rosada. Dijeron que "apenas se la mencionó" cuando se habló de la votación de la ley de financiamiento político, que Diputados sancionó el miércoles. 

Solo Rogelio Frigerio se animó a contestarle a la legisladora. “Los insultos y los agravios personales no corresponden, tenemos mucha responsabilidad frente a la gente”, sostuvo en una entrevista con Canal 9. Tampoco avaló sus insultos a Nicolás Massot e incluso se comunicó con el legislador cordobés.

El detonante que empujó a Carrió para que atacara a Frigerio fue la falta de apoyo a Mario Negri en Córdoba, pero su enemistad empezó hace tiempo.

La ministra de Seguridad no le contestó esta semana ni cuando fue señalada por “ir hacia el fascismo”. Bullrich, que fue diputada por la CC, prefirió no contestarle y en la intimidad habló de “celos”. Tampoco tiene previsto ensayar ningún acercamiento. Ese vínculo -que supo ser de confianza y cercanía- hoy está quebrado.

Elisa Carrió en su banca de Diputados, en diciembre pasado.

Elisa Carrió en su banca de Diputados, en diciembre pasado.

Carrió fue aún más lejos con Garavano, pidió su juicio político y lo trató de "imbécil". El jefe de la Cartera de Justicia evitó confrontarla en público. Cree que sus críticas lo blindaron ante el Presidente. Hoy es el ministro de Justicia de la región que más tiempo lleva en su cargo. 

En Jefatura de Gabinete se preocupan en no quemar puentes. Como informó Clarín el domingo, la jefa de la CC participó el viernes de una cumbre en Olivos con el Presidente y las principales figuras del PRO para reclamar mayor compromiso y presencia en las campañas provinciales.

Carrió marginó el miércoles a Peña de sus críticas. Tras la derrota en Córdoba, había lanzado dardos que parecían dirigidos al Jefe de Gabinete, principal exegeta de Jaime Durán Barba, que para Carrió es “el teñido”, a secas. Peña, en una serie de tuits pareció contestarle a la diputada, tal como se hicieron eco los diarios. 

Horas después, desde Jefatura de Gabinete insistieron en advertir que en realidad las declaraciones de Peña se inscribían en el lanzamiento de “defensores del cambio”, el programa de voluntariado oficialista. Este jueves llegó la selfie del ministro con Negri, otro gesto para Carrió (Ver "Mano a mano...)".

En la UCR y en el PRO tienen un diagnóstico sobre el comportamiento de su socia más temida. “Elige sus blancos para pegarle a quien está al lado. Cuando le pega a Garavano, en realidad ataca a Macri, cuando le pega al Coti Nosiglia, le pega a Lousteau”, afirman. En rigor, ella misma reconoció su táctica en enero

La conducción de la UCR -con la excepción de su amigo Negri- ya no le tiene paciencia. “Ni miedo”, acotan. Esa postura se verá reflejada en lo que resuelva la Convención y en un pedido de amplitud con figuras que para Carrió son un límite. Un sector del radicalismo repite por estas horas el epíteto que le dedicó Ramón Mestre. “Es el cajón de Herminio Iglesias”, afirman en sintonía con la acusación que le espetó Massot: “Estás rompiendo todo".

Marcos Peña tuiteó este jueves una "selfie" que se sacó con el radical Mario Negri.

Marcos Peña tuiteó este jueves una "selfie" que se sacó con el radical Mario Negri.

Sus detractores en el Ejecutivo apuntan que la potencia electoral de Carrió quedó dañada en todo el país, pero también en el área metropolitana, donde más influye. “Está en su peor momento”, la pinchan.

María Eugenia Vidal y Horacio Rodríguez Larreta la quieren de su lado. En sus distritos reconocen que bajó en las encuestas igual que Macri y el resto de las figuras del oficialismo, aunque ponderan -sobre todo en Capital- su imagen positiva. "La UCR tensiona y ella está inestable, pero no hay riesgo de ruptura. Hará campaña con nosotros, como siempre", despejan dudas dos de sus principales interlocultores en el PRO. 

CG