Política

Debate presidencial: lo mejor y lo peor de Alberto Fernández

Debate presidencial: lo mejor y lo peor de Alberto Fernández

Atado al reloj y con un discurso en el que abundaron los eslóganes, Alberto Fernández llegó al debate en la Facultad de Derecho para las elecciones del 27 con su performance ensayada. Acaso fue eso lo que le quitó algo de la contundencia que había conseguido en Santa Fe una semana antes, cuando su decisión de atacar en forma directa a su rival descolocó por varios minutos a Mauricio Macri. En el segundo encuentro de los dos que obliga la legislación electoral, el candidato del Frente de Todos siguió pegándole al Presidente, pero echó mano una y otra vez de recursos similares, como el de pedirle un diálogo “en serio” a Macri.

El contrapunto entre los candidatos se hizo más intenso en Buenos Aires porque esta vez Macri decidió emplear un plan parecido al que desplegó Fernández en Santa Fe. En esos cruces, se recortó la escaramuza entre José Luis Espert en el segmento dedicado al empleo, la producción y la infraestructura. En ese punto, el economista le preguntó directamente a Fernández si “no había visto nada” o había “sido cómplice” de la “asociación ilícita del gobierno kirchnerista”. Fernández, descolocado, tuvo que responder que cuando tuvo diferencias con los Kirchner renunció, pero en ese minuto quedó enredado en el problema de la corrupción K en un momento en el que, en rigor, estaba dedicado a hablar de empleo y producción, dos de los flancos más débiles de Macri.

En contraste, Fernández recuperó tono en el momento de hablar de la calidad institucional y la corrupción, cuando Macri no logró sacarlo de sus argumentos, a pesar de que, a priori, era el que aparecía como más problemático para alguien que está acompañado en la boleta por Cristina Kirchner. “Quisiéramos saber cómo logró su hermano participar del blanqueo, cuando se lo prohibía la ley”, disparó el ex jefe de Gabinete, y Macri evitó la respuesta y en su lugar repitió la frase que pronunció todo el tiempo en la noche: “Nosotros no somos iguales, no somos lo mismo”.

A pesar de que dedicó la mayor parte de sus intervenciones a castigar las políticas de Macri, Fernández presentó dos anuncios -la promesa de crear de un Ministerio de Vivienda y un Consejo de Seguridad- y reforzó su propuesta para luchar contra el hambre.

En el cierre, Fernández optó por citar la canción La Cigarra, de María Elena Walsh, para prometer un país que vuelva a ponerse de pie. "Que en la grieta se queden ellos", dijo.