Política

El pico de casos sembró dudas en la cumbre de Olivos, pero se mantiene el plan de volver a la fase 3

El pico de casos sembró dudas en la cumbre de Olivos, pero se mantiene el plan de volver a la fase 3

Podía pasar y pasó: asomó un cisne negro. Un rato antes de que Alberto Fernández, Axel Kicillof y Horacio Rodríguez Larreta se sienten en la Quinta de Olivos a bosquejar la reapertura de la cuarentena, apareció el dato más temido: 4.249 contagios.

La cifra generó ruido porque reflejó un triple récord -nacional, en la Ciudad de Buenos Aires y en la provincia- y se coló, luego, en la charla de Olivos. Así y todo, no alterará el plan para que el AMBA retome a partir del sábado la fase 3, con la reapertura de comercios incluida. Así se lo confrimaron a Clarín fuentes de Nación, provincia y Ciudad.


El viernes al mediodía, Fernández, Rodríguez Larreta y Kicillof, más invitados online -posiblemente Gerardo Morales y/o Jorge Capitanich- anunciarán la reapertura de actividades que se cerraron en la última extensión de la cuarentena.​

La fase 3 implica volver al nivel de apertura que rigió hasta el 30 de junio: comercios de cercania abiertos, todo el sector industrial, profesiones liberales autorizadas y take away en resataurantes, bares y algunos negocios. En CABA, además, volverán los runners.

Minutos antes de las 19, el horario original pactado para la cumbre, circuló el pre-informe del Reporte Diario con el mal dato: contra los pronósticos, la curva de casos mostró un ascenso luego de varios días dentro de un rango de entre 3000 y 3500 casos.

El dato condicionó la charla en Olivos entre el pesidente y los gobernadores bonaerense y porteño, a los que se sumaron los jefes de Gabinete Santiago Cafiero, Carlos Bianco y Felipe Miguel, los ministros de Salud Daniel Gollán y Fernán Quirós, y el vice de CABA, Diego Santilli.

Vilma Ibarra, la secretaria de Legal y Técnica que redacta los DNU, y el secretario General de la presidencia Julio Vitobello completaron la mesa.

Desde el lunes, cuando se vieron en las oficinas de Larreta en la calle Uspallata, estaba firme la idea de dejar atrás la cuarentena rígida y volver a la fase 3 que rigió hasta el 30 de junio.

El lunes, lo acordaron Kicillof y Larreta mientras, en Olivos, Fernández lo charló largo con el ministro de Salud GInés González García. El martes el gobernador bonaerense lo conversó con los intendentes y se definió el marco general: regreso a fase 3, con algunas diferencias entre CABA y conurbano, como el running con DNI.

Hasta el informe del jueves, desde Nación, CABA y provincia se coincidió en un criterio: el endurecimiento sirvió para amesetar la cantidad de contagios y le dio un alivio al sistema sanitario respecto a las camas UTI.