Política

La fiscalía y la Aduana desistieron de acusarlo, y Echegaray fue absuelto por el contrabando de un auto diplomático

La fiscalía y la Aduana desistieron de acusarlo, y Echegaray fue absuelto por el contrabando de un auto diplomático

El ex titular de la AFIP, Ricardo Echegaray, fue absuelto del supuesto delito de contrabando agravado por la presunta importación irregular de un auto bajo licencia diplomática cuando él era jefe de la Aduana. En la jornada final del juicio en su contra, ese organismo y también la fiscalía desistieron de la acusación, lo que dejó al Tribunal Penal Económico 1 ante el único camino de absolver al ex funcionario K.

El juicio había comenzado en marzo, y este martes se celebraba de modo online la segunda audiencia del juicio en plena cuarentena por el Covid19.

La Aduana inició la ronda de alegatos como querellante en el caso, y anunció que desistía de pedir una condena contra Echegaray.

Durante la instrucción de la causa, el juez Diego Amarante había procesado al ex titular de la AFIP y a Chun-Teh Hsieh como coautores del delito de contrabando agravado en la causa en la que está donde se investigó la compra irregular de autos para representantes diplomáticos de Taiwán en el país.

La causa investigó el permiso otorgado para que ingrese al país un vehículo a una representación diplomática de Taiwan en la Argentina en 2006, cuando Echegaray estaba frente a la Aduana: en el expediente consta que el vehículo ingresó al territorio argentino sin pagar impuestos por ser destinado a un diplomático, pero luego fue vendido a un particular.

Se determinó que el régimen de franquicias y excepciones establecido por el decreto 25/70 "no resultaba aplicable con relación a la Oficina Comercial y Cultural de Taipei, ni a las personas que allí prestaban servicios. Ello así por cuanto la República de China (Taiwan) no es un estado oficialmente reconocido por la República Argentina", planteó el magistrado de la causa.

Junto con el representante de la Oficina Comercial y Cultural de Taipei (Taiwán), Echegaray -según la causa- "habría estado al tanto de que no correspondía autorizar la importación del vehículo mediante" dicho régimen.

"El importador Hsieh no se encontraba comprendido en alguna de las categorías de beneficiarios establecidas en ese régimen especial, ya que la República Argentina no mantiene relaciones diplomáticas ni vínculos oficiales con el país que aquel representaba", expresaron los camaristas Edmundo Hendler, Nicanor Repeto y Juan Carlos Bonzon que confirmaron la acusación el año pasado.

Entre otros aspectos, sobre este punto se señaló que "además la franquicia utilizada fue gestionada y concebida al margen del procedimiento específicamente establecido en dicho régimen, ya que el goce del beneficio no fue solicitado mediante el formulario de estilo que debe presentarse ante la Dirección Nacional de Ceremonial y por ende no se cumplió con la verificación".

Amarante había determinado que el trámite fue "irregular en su origen. El beneficio fue concedido por quien carecía de potestades para otorgarlo, y mediando la opinión en contrario de quien se encontraba investido de esa facultad fue acordado en favor de quien no podía recibirlo, y fue más amplio del que le hubiere correspondido incluso a aquellas personas o misiones que podían recibirlo".

Pero allegados a la defensa de Echegaray ya habían señalado a Clarín que no hay "sustento jurídico en la acusación", pues el auto "por el que se lo está juzgando fue siempre de uso oficial y lo tuvieron durante 10 años y después de ese tiempo lo modificaron por licitación pública y se vendió en una venta del gobierno de Taiwan que en la Argentina no está reconocido como estado independiente de China se le da un trato particular, pero no el mismo trato que se le da a las embajadas, el embajador de Taiwán es el representante de su país en Argentina. Todo fueron actuaciones debidamente justificadas", señalaron.

La semana pasada se habían escuchado vía Zoom los testimonios del ex Secretario de Relaciones Exteriores y Asuntos Latinoamericanos, Fernando Petrella; la ex Subdirectora General de Recursos Humanos de la AFIP, María Syomara Ayeran; de Beatríz Scarpado, quien ocupara ese mismo cargo, y de Héctor Caamaño, que también tuvo ese rol en el organismo recaudador.

La mayoría de estas testimoniales fueron sugeridas por la defensa de Echegaray, para remarcar que todos los trámites realizados que se le endilgaban por irregulares "estuvieron ajustados a la normativa".

Este es el segundo juicio en que el ex jefe de la AFIP logra ser absuelto, tras su triunfo en la causa que le había iniciado el ex ministro de Economía Alfonso Prat Gay por una supuesta maniobra en su contra para vincularlo a una falsa operación de evasión fiscal por parte de la Fundación Fortabat.