Política

Los 35 años del Equipo Argentino de Antropología Forense, una historia que merecía ser contada

Los 35 años del Equipo Argentino de Antropología Forense, una historia que merecía ser contada
¿Qué hicieron con los desaparecidos? ¿Dónde están los bebes secuestrados? Estos interrogantes marcaron los inicios hace 35 años del Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF), que logró ganar prestigio internacional, y cuyo recorrido cuenta el periodista Felipe Celesia en su nuevo libro "La muerte es el olvido", de Editorial Paidós.

Con rigurosidad histórica y una fina sensibilidad, Celesia narra los inicios del equipo -allá por octubre de 1983- y repasa la historia del grupo de antropólogos que le devolvió la identidad a miles de víctimas, entre ellos los desaparecidos durante la dictadura y los soldados de la guerra de Malvinas.

"Me interesó esta experiencia colectiva exitosa de un grupo de estudiantes de la universidad pública que se comprometió a buscar e identificar desaparecidos apenas empezaba la democracia, cuando todavía los militares tenían poder", cuenta el periodista en diálogo con Télam.

El libro comienza relatando, apenas terminada la dictadura, la llegada al país del estadounidense Clyde Snow, el experto más famoso en antropología forense, tras el pedido de ayuda de las Abuelas de Plaza de Mayo para identificar los cuerpos de sus hijos y nietos, y de esta manera, "convertir a los desaparecidos en muertos".

"No hay modo de superar la desaparición de un ser querido, sí la muerte. El equipo los trae de la desaparición a la muerte y permite que se lo pueda enterrar con dignidad, homenajear y comenzar a procesar el duelo", detalla Celesia sobre la transformación que genera la labor de la organización.

En estos 35 años, el EAAF intervino en 55 países y sólo en Argentina logró la identificación de más de 800 desaparecidos; entre ellos, Azucena Villaflor, Ernesto 'Che' Guevara, Luciano Arruga y -hasta el momento- 113 soldados que combatieron en Malvinas y habían sido enterrados sin identificar en el cementerio de Darwin, tras el conflicto de 1982.