Política

¿Un desafío de Sergio Berni a Sabina Frederic o de Cristina Kirchner a Alberto Fernández?

¿Un desafío de Sergio Berni a Sabina Frederic o de Cristina Kirchner a Alberto Fernández?

"A Alberto le puede ir mal. A Axel, no". La frase, atribuida a Cristina Kirchner y que revelaría cuál es realmente la apuesta política de la vicepresidenta, vuelve a tomar espesura con la pelea por la seguridad entre Sergio Berni y Sabina Frederic.

La carta que le envió el 5 de febrero el ministro bonaerense a su par nacional, y que publicó este domingo Clarín, plantea diferencias centrales entre la Provincia y la Nación. Con una denuncia seria. Berni acusa a Frederic de entorpecer el combate al delito en el principal distrito del país. El que gobierna Kicillof. Axel. Al que le tiene que ir bien.

Berni lo dice así, casi sobre el final de la misiva: "La presencia de las fuerzas federales en esta jurisdicción sin una conducción clara no solo resulta estéril, sino que agrava y complejiza la operatividad diaria de los elementos policiales provinciales, poniendo en situación de detrimento a la Provincia que concentra más del 40% de la población del país". Por eso, pide el retiro de las fuerzas federales de sus calles, salvo las que estén dedicadas a tareas del orden federal.

Lo que está reclamando el funcionario en realidad es el manejo de esas fuerzas federales en su territorio. Como secretario de Seguridad nacional, durante la segunda presidencia de Cristina, Berni apeló muchas veces a la Gendarmería para atacar los focos de inseguridad más calientes del Conurbano. Y, a diferencia de Frederic, es un defensor público de esta fuerza. En un reciente reportaje con Clarín destacó un estudio que la ubicaba como la fuerza "más confiable" de la Provincia.

El interrogante detrás de la carta de Berni a Frederic es obvio: ¿la polémica se acota a nivel ministerial o puede leerse como un desafío de Cristina a Alberto? Un dirigente K que conoce la interna analiza: "Cuando Kicillof le ofreció el cargo, Sergio le dijo que no para que se lo ofrezca Cristina, como ocurrió. El responde a ella".

Frederic y Berni, juntos en el Ministerio de Seguridad de la Nación, a principios de enero.

Frederic y Berni, juntos en el Ministerio de Seguridad de la Nación, a principios de enero.

El propio Berni confesó en público que la vicepresidenta es su jefa política y no Fernández. Y en sus reiterados cruces con Frederic, casi que obligó al Presidente a cuestionarlo. "Sería bueno que (Berni) se ocupe de la provincia de Buenos Aires que tiene muchos problemas para resolver. Sabina expresa exactamente lo que yo creo que hay que hacer en materia de seguridad. Cuenta con todo mi aval, con todo mi apoyo y estoy seguro que está en la senda correcta y el resto son opiniones de alguien", dijo el mandatario el 12 de enero.

Aporta un dato una fuente K: "Eso (la crítica de Fernández a Berni) salió un domingo en el blog de Verbitsky. El no lo esperaba y acusó recibo. Pero al otro día a la mañana, Sergio habló con Novaresio y subió la apuesta contra el Presidente. Eso no se hace sin que Cristina esté al tanto".

La misma fuente suma contexto: "El siempre tuvo el estilo de ir para adelante y marcar la cancha. Y con Frederic trabaja Cecilia Rodríguez -ex ministra de Seguridad, de quien Berni era el segundo-, con la que él estuvo enfrentadísimo".

Este nueva pelea entre Provincia y Nación puede enmarcarse también dentro de las diferencias de la Rosada con Kicillof sobre el modo de encarar la renegociación de la(s) deuda(s). Y de la polémica sobre la existencia o no de "presos políticos" en el país. El gobernador se sumó al lote que sí pone en esta categoría a algunos kirchneristas detenidos, pese a que el propio Presidente prefirió hablar de "detenciones arbitrarias".

"En La Cámpora dicen que Cristina no tiene certeza de que si la trae a Florencia de Cuba no la van a meter en cana. Y ellos no pueden bajar la bandera de los presos políticos y el lawfare. Por eso salieron a rasparlo a (Santiago) Cafiero. Y Berni, sin ser La Cámpora, se alinea ciento por ciento con Cristina", cierra un funcionario nacional, sorprendido por la prontitud con que las internas quedaron expuestas.