Salud

Esperanzador avance: mejoran el tratamiento del cáncer colorrectal

Esperanzador avance: mejoran el tratamiento del cáncer colorrectal

Una combinación de fármacos dirigidos contra una alteración genética ha aumentado la supervivencia de pacientes con tumores colorrectales en un estudio internacional presentado en el Congreso Internacional de Cáncer Gastrointestinal celebrado esta semana en Barcelona.

Los fármacos atacan la alteración genética BRAF V600E, que está presente en un 15% de los tumores colorrectales. Los pacientes con esta mutación, que suelen tener mal pronóstico, son los que se beneficiarán del tratamiento. En Argentina, según datos de la Agencia Internacional de Investigación sobre Cáncer (IARC), se estimaron 15.692 casos nuevos para el año 2018, concentrando el 13% del total de tumores. Y ocupa el segundo lugar de número de defunciones por tumores malignos en el año 2017, con el 12% del total de defunciones (7.499).

Los intentos realizados hasta ahora para neutralizar la mutación BRAF V600E con un solo fármaco habían resultado decepcionantes porque las células tumorales se volvían rápidamente resistentes al tratamiento. Para abordar este problema, se ha aplicado “una estrategia similar a la que se utiliza contra el virus del sida combinando fármacos antirretrovirales para prevenir la aparición de resistencias”, explica Josep Tabernero, jefe de oncología del hospital Vall d’Hebron en Barcelona e investigador principal del estudio.

Según los primeros resultados del estudio Beacon, esta estrategia ha aumentado un 67% la supervivencia mediana de los pacientes con la mutación. Algunos de los participantes, que tenían una esperanza de vida corta cuando se enrolaron en el estudio, sobreviven más de un año y medio después de iniciar el tratamiento.

Terapias dirigidas

Los fármacos evaluados forman parte de las llamadas terapias dirigidas (o terapias moleculares). Apuntan directamente a las células tumorales y son diferentes de las quimioterapias, que atacan de manera no selectiva todas las células que se dividen.

En el estudio han participado 665 pacientes de unos veinte países. Aproximadamente un tercio recibió una combinación de tres fármacos que atacan tres moléculas distintas alteradas por la mutación BRAF V600E. Otro tercio recibió una combinación de dos fármacos. El tercio restante recibió el tratamiento convencional, que consiste en combinar una quimioterapia con un fármaco contra BRAF V600E.

Aunque el estudio aún no ha terminado, los primeros resultados ya han demostrado que las combinaciones de dos y tres fármacos son mejores que el tratamiento convencional. La conclusión es tan clara que se ha ofrecido a los pacientes que están recibiendo quimioterapia dentro del estudio la posibilidad de cambiar su tratamiento por una combinación de terapias dirigidas.

Sin embargo, aún no hay suficientes datos para saber si es mejor la combinación de dos fármacos (cetuximab y encorafenib) o la de tres (los mismos más binimetinib).

Como es habitual en ensayos de nuevas terapias oncológicas, el estudio se ha limitado a pacientes para los que no había opciones mejores de tratamiento. Eran pacientes que ya habían sido tratados tras desarrollar metástasis y en los que el cáncer seguía progresando. Una vez comprobada la eficacia de la combinación de fármacos en este colectivo, los investigadores tienen previsto ensayar la terapia en fases no tan avanzadas de la enfermedad, en las que esperan obtener resultados igualmente positivos.

“Por primera vez tenemos un tratamiento dirigido contra una alteración genómica que hace progresar el cáncer colorrectal”, destaca Josep Tabernero, para quien es posiblemente el avance más importante ante este tipo de tumor desde la aparición de los anticuerpos contra el receptor EGFR hace quince años. En un futuro, señala, habrá que comprobar sistemáticamente la presencia de la mutación BRAF V600E en los pacientes con cáncer colorrectal para decidir el mejor tratamiento para cada caso.

Fuente: La Vanguardia y Clarín

RR