Salud

Municipalidad: la Secretaría de Salud se muda al Príncipe de Asturias

Municipalidad: la Secretaría de Salud se muda al Príncipe de Asturias

La Secretaría de Salud de la Municipalidad de Córdoba ya no funcionará en el segundo piso del Palacio 6 de Julio. Desde la semana pasada, las áreas principales de esta dependencia se han mudado al hospital Príncipe de Asturias, de Villa El Libertador.

“Nos trasladamos porque queríamos estar más cerca de la gente. Y este hospital tiene un perfil de salud familiar y mucha inserción territorial. Hay organizaciones que trabajan desde adentro y nuestra misión es estar al lado de los vecinos y de los usuarios del sistema de salud”, explica el nuevo secretario de Salud municipal, Ariel Aleksandroff.

Aleksandroff tiene 44 años y es médico egresado de la Universidad Católica de Córdoba. Se especializó en Urología en el hospital Italiano de Córdoba. Fue médico adscripto del Cirugía Pediátrica del hospital Infantil. En 2004 entró como auditor a Sipssa, la cobertura de medicina privada del Sanatorio Allende, donde se desempeñó como gerente general, desde 2013 a 2019. También fue auditor de la Obra Social del Personal de la Industria Lechera. En la Universidad ISalud, se especializó en Economía y Gestión de la Salud.

“Así como tenía claro que iba a ser padre joven, también siempre supe que iba a ser médico. Tengo una gran vocación de servicio. Creo que, en un consultorio, podés ayudar a algunos pacientes. Pero en una secretaría, podés ayudar a miles. También podés hacer más accesible la salud y ayudar a disminuir las desigualdades sociales”, agrega Aleksandroff, nacido en el barrio Juan XXIII.

“Me fui abriendo solo la carrera”, aclara después de comentar que su padre era analista en sistemas y su madre, maestra de catequesis y de inglés.

–¿Por qué decidió aceptar el cargo de secretario de Salud?

–Milito en la Juventud Peronista desde 1999. Ahí lo conocí a Martín (Llaryora). Siempre dije que mi colaboración con la política iba a ser desde la salud. En mi paso por el hospital Infantil pude ver la realidad del sector público. Considero que en Córdoba hay muchas ciudades dentro de una gran ciudad. Estamos visitando los dispensarios para ver cuáles son las prioridades de la gente y ahí orientar los recursos.

–¿Cuáles son las fortalezas y debilidades de la gestión anterior?

–Si bien se abrieron nuevos centros de atención primaria y se hicieron muchas cosas positivas, hubo una desinversión muy fuerte en algunos programas. Del presupuesto 2020, calculamos que tenemos comprometidos entre el 50 y el 60 por ciento de los créditos destinados a bienes de consumo, servicios y de capital para pagar deudas de años anteriores. Esa parte del presupuesto no incluye las partidas destinadas a recursos humanos. También hay aparatología que se rompió hace años y hemos tenido que mandar a arreglarla. Encontramos faltantes de algunos medicamentos, por eso estamos por lanzar una gran subasta pública electrónica para comprar lo que nos hace falta.

–¿Habrá cambios en la provisión de anticonceptivos?

–Estamos terminando un relevamiento en el programa de Salud Sexual y Reproductiva, para ver cómo se distribuyen esos anticonceptivos, qué método prefiere la gente y cómo está conformado el equipo de salud. Teniendo en cuenta que en Córdoba todo presupuesto se divide por 100 centros de salud, necesitamos conocer la realidad de cada centro y queremos distribuir mejor los recursos.

–¿Seguirá estando disponible el misoprostol en los centros de atención primaria?

–Estará accesible, pero los dispensarios deberán solicitarlo a la farmacia del hospital Príncipe de Asturias, donde hemos centralizado la provisión del medicamento, para que exista un mejor control y seguridad. Para que se cumpla con el consentimiento informado, el acompañamiento al paciente y la historia clínica. En definitiva, que se cumpla con la ley. Y podrá solicitarse en hospitales provinciales.

–¿Cuáles serán las prioridades de infraestructura?

–Estamos terminando un relevamiento. Cada dispensario tiene una realidad particular. Estar cerca de la gente nos va a permitir tener una agenda propia. Y también nos apoyaremos en las organizaciones sociales y su acción territorial.